Primavera – Verano. Semanas #82, #83, #84 y #85

Últimas semanas de primavera y yo… Volviendo al verano, volviendo a la playa, volviendo a Blanca y volviendo a Madrid.

#posidonia, espero verla muy pronto "en su sitio" ????

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Empecé a escribir el último resumen en primavera y lo voy a publicar en pleno verano. Casi un mes desde la última vez, y a punto ha estado se ser otra semana más. Solo el excesivo calor, demasiado incuso para ir a darme un baño en plena siesta, me hace rendirme al aire acondicionado y el ordenador en lugar de estar en remojo.

Desde la última vez, ya he estado un par de veces en la playa como está mandado. Celebramos el día de la Región de Murcia en La Manga, un día precioso. Sobre todo por las montañas de bocadillos, cerveza, aperitivos variados que difrutamos bajo la sombrilla. Estampa dominguera total, un martes.

Día de la #RegiondeMurcia en La Manga ????

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Y la semana siguiente una más, también a La Manga con la excusa de llevar a mi madre a sus vacaciones. No pude apuntarme a una tercera que hubo porque el día 18 viajaba a Madrid. Una sesión de team building con mis compañeros de Weblogs SL que fue bastante entretenida todo el día, sobre todo al final, cuando, debido al retraso del autobús que nos llevaba, no estaba muy claro si llegaría a coger el tren de vuelta a Murcia. El último.

Una carrera en bus digna de Speed por Alfonso XII, y luego mi récord personal en los 400 metros lisos para al fin conseguir llegar al tren, más justa imposible. Casi subo en marcha. Un divertido recuerdo que me llevo del día, junto con alguna cosa más…

Recuerdo de Madrid ??

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Fue un viaje muy productivo, también pude apañármelas para quedar con Pau y Marta, dos de mis compañeros del Programa Vostok IV, tomarnos unas cañas y ponernos al día. La verdad es que me hizo muchísima ilusión verles, después de tanto tiempo. Una pena que Alberto y Carlos no pudieran llegar. Atrás quedaron los días en los que planeábamos vernos una vez al mes, pero supongo que es lo normal, la vida sigue y lo bonito es hacer las cosas cuando surgen y apetecen.

Y desde ahí, todos los fines de semana trabajando. Pero trabajo analógico. Tras una crisis de mi madre con el huerto de casa -con gatos de por medio- nos hemos puesto todos manos a la obra para intentar reducir al mínimo el mantenimento que necesita. Básicamente, tirar, tirar y tirar, ejercicio de minimalismo. El síndrome de Diógenes debería llamarse de Mari Ángeles en honor a mi madre, porque no he visto una cosa igual de acumulación de trastos de todo tipo para usar algún día.

Así que tras un mes sacando casi 20 años de trastos acumulados, podar árboles, fumigar hierbas, pintar… la cosa va tomando forma, aunque aún queda mucho. Lo malo es que nosotros hemos perdido ya el fuelle y cada vez nos apetece más entregarnos a otras cosas más apetecibles.

Badass shoes ??

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Como por ejemplo las rebajas. Y eso me recuerda que pasa una temporada más y sin sacar a la luz el proyecto que tengo en stand by relacionado con las compras y la moda.

Pero bueno, es julio, mi mes favorito. En una semana tengo vacaciones. Así que relax.

En el trabajo en Weblogs SL he estado construyendo las expansiones del nuevo diseño de nuestros blogs, creciendo desde móvil hacia tablet, escritorio y demás.

Está siendo un trabajo duro porque hay muchas condiciones, nadie quiere sacrificar ni renunciar a nada, y no se pueden tener 20 cosas en un espacio pensado para cinco. Pero bueno, tras bastantes fracasos, valiosas reuniones con mis compañeros de Diseño, y muchas muchas vueltas, creo que he dado con una solución que satisface todas las condiciones haciendo mínimo sacrificio.

El martes que viene lo presento, así que espero ser capaz de contarlo a los jefes de forma que comprendan el proceso y los cambios que propongo.

Terminé mi propuesta de separación del CSS para optimizar la carga y dar mayor sensación de velocidad, y ahora nuestros desarrolladores miran la forma de organizar nuestro build para integrarlo.

Y también estuve trabajando con mi compañera Esther en la integración para el uso de nuestros editores de un plugin que permitirá maquetar más fácilmente los artículos largos. Esta semana empezamos a trabajar en el primero, en el que nosotras estaremos muy encima, para que después ellos puedan ser más autosuficientes.

Tendremos que correr un poco, pues yo empiezo mis vacaciones el día 13 y esta semana tengo mucho por cerrar. Por suerte creo que hoy he cogido bastante energía, espero que no se me acabe mañana.

Un vídeo dejo esta semana: René Redzepi, el propietario del restaurante Noma, de los mejores del mundo, se entrevista con Jiro Ono (sí, el mismo de Jiro Dreams of Sushi), y éste le cuenta sobre su actitud ante el trabajo, admirable, pero no sé si la querría para mi…no sé si me entregaría tanto al trabajo.

Semanas #79, #80 y #81

Nada, que no consigo mantener el ritmo de publicación, otras tres semanas sin pasar por aquí ni a decir hola.

Con mi reducción del tiempo dedicado a internet, actividades analógicas que aumentan con el verano, y el trabajo, se me pasan los días sin abrir el portátil, y tengo prohibido usar el iMac para ocio. Tiene sus ventajas, como que he podido empezar puntual mi lectura del mes, el Manual de Tipografía de John Kane.

A pesar de que voy con retraso y no he empezado a reseñar los libros del reto de lectura de Criterion, sigo poco a poco, y este mes tocaba de nuevo un libro técnico. Había encontrado la recomendación en twitter, y me está gustando mucho el tono por ahora.

Ver cosas, o hacer cosas ????????????

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Hice la primera visita del año a la playa. Tangencial, eso sí, para ver una prueba de triatlón en la que participaba una de mis mejores amigas. No probamos el agua de lleno, pero no estuvo mal el bocadillo de calamares que cayó.

En el trabajo, rompiendo mis propósitos anuales acepté un pequeño encargo para adaptar a vista móvil un sitio que había rediseñado el año pasado. Lo acepté porque conociendo tan bien lo que había hecho y cómo lo había hecho, sería más fácil para mi que para cualquiera, no llevará mucho tiempo, y así a ellos tampoco se les sube mucho de precio.

En Weblogs SL muchos lanzamientos. Tenemos la nueva publicación Magnet, donde en lugar de tener contenidos en torno a un tema concreto, lo que se ofrece es una actitud: explicar, ir al fondo de un asunto para tener la información con la que hacerse una opinión propia.

Una nueva versión para móvil en los artículos de Xataka Foto, y Magnet. Éste es en el proyecto que he estado trabajando los últimos meses. Al principio lo planteamos por módulos (módulo H, módulo C…) pero finalmente hemos publicado a la vez todos los módulos para la página de artículo, pues era muy complejo técnicamente sacar el código nuevo integrado en el viejo.

El diseño visual es muy conservador, nos hemos centrado en cambios estructurales y de funcionalidad en este momento, acorde a nuestros objetivos, estudiando mucho los competidores y con la premisa de no hacer un gran rediseño radical, sino poner las bases para poder crecer y ser flexibles para incorporar nuevas funcionalidades fácilmente.

A partir de esta versión, estamos haciéndolo crecer con las adaptaciones necesarias para pantallas grandes, mucho trabajo por delante.

Paralelamente, trabajo en una optimización del CSS de la nueva versión para conseguir que la página cargue más rápido. La idea es simple, separar en dos hojas de estilo, una para lo que es necesario en la zona superior de la página, y otra para el resto.

En la última reunión con los jefes tuvimos la noticia de que quieren organizar una jornada de team building este mes, no tenemos ni idea aún de lo que pasará, pero parece que estaré por Madrid el 18 de junio, a ver si aprovecho para quedar con alguno de mis antiguos compañeros para tomar algo y verles, que hace un par de años ya desde la última vez.

Y hoy quiero recomendar un vídeo. Es una conferencia que he visto esta semana de Mike Monteiro, autor del famoso libro Design is a Job donde habla de cómo vender diseño. Es un recorrido a través de 13 errores que los diseñadores cometemos cuando presentamos nuestro trabajo a clientes, aunque yo la he encontrado muy interesante también para otras profesiones que tienen que presentar su trabajo.

Una hora y en inglés, pero merece mucho la pena, porque además de que Monteiro es un gran orador, se puede ver cómo pone en práctica sus propios consejos. Y si alguien no se anima… también recopiló estos consejos en Medium, pero no es lo mismo, ¡ved la conferencia!

Buena semana :-)

Semanas #77 y #78

Madre mía, qué pereza escribir el post semanal.

Para verte mejor 

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Pero no me quiero volver a juntar con un mes. Tras la celebración del cumpleaños de mi madre, donde lo pasamos muy bien aunque mi abuela criticó duramente mi pan de olivas negras, pasé la semana entre limpieza general, de interiores y exteriores, y bastante bastante trabajo.

Este pan… No lo vuelvas a hacerMi abuela

Por cierto, ¿vosotros limpiáis personalmente o limpia alguien por vosotros?. Siempre he tenido esa curiosidad por la gente de mi sector.

El siguiente fin de semana mucho más tranquilo, intentando huir en lo posible del ambiente electoral que ya lo impregna todo, y, otra vez, haciendo planos y planos. No sé para qué hago tantos, si me salen todos iguales.

En el trabajo estamos ya prácticamente listos para sacar las novedades. Lo teníamos planeado para esta semana, pero cosas de última hora nos han retrasado. Espero que la que viene ya sea la buena.

He estado sobre todo haciendo adaptaciones. Por la premura y los últimos cambios no he podido usar el sistema modular que había ideado tal cual, así que he tenido que sacrificar flexibilidad, pero tras el lanzamiento será lo primero que voy a retomar.

Tras terminar todas las adaptaciones, tocaba ronda de revisión. La hacemos varias personas, además del equipo de QA, y esto nos llevó al bugfixing, arreglar, arreglar, arreglar.

También me di un pequeño baño de realidad con el mobile first en el proyecto BL. Había realizado una propuesta para un cliente, y usé en mis notas previas y esquemas el sistema que siempre utilizo para el diseño responsive y sólo preparé la propuesta para la vista de escritorio, que es la que siempre se presenta.

Pero cuando asumes profundamente el sistema de trabajo mobile first, corres el riesgo de no darte cuenta de que el resto de gente a lo mejor no “ve” lo que tú fácilmente, y es necesaria más comunicación, aclaraciones e incluso wireframes para que el interlocutor pueda “ver lo que tú ya has visto”.

La última semana ha sido muy pródiga en reuniones de todo tipo, pero una especialmente creo que nos fue mal. Últimamente he estado usando las cinco preguntas clave de Think Wasabi para preparar las reuniones. Y en este caso, no tenía previamente ni contexto ni información acerca del proyecto que se iba a tratar, con lo que fui de utilidad nula.

Una pena porque es tiempo perdido, cuando preparándolo con un poco de antelación se podría sacar mucho provecho. Después organizamos una reunión más pequeña para intentar enfocar el asunto de otra forma y parece que resultó mejor, pero es un punto del que aprender para evitar este tipo de reuniones. Simplemente, valorar mi propio tiempo y el de los demás como si fuera mío también.

Acabé la semana con muy buen sabor de boca, una charlita al final del día con mi compañero Javi. Estamos todos a tope de trabajo, y con el nuevo sistema de organización en el que no tengo que gestionar ya apenas coincidimos, y hay pocas ocasiones para conversar y contarnos qué tal en los proyectos que vamos llevando.

Sigo incorporando mi rutina para optimizar el tiempo dedicado a internet. Menos navegar sin rumbo, límite de tiempo para redes sociales, reducción y relocalización de las personas a las que sigo… Y también reservar tiempo para ir consumiendo esos artículos, vídeos… que siempre van a Readability y luego nunca se leen.

De los que he consumido esta semana, me quedo con dos vídeos:

Una charla en Material Fest, un evento de diseño al que me quedé con muchas ganas de ir este año, por Máximo Gavete donde cuenta básicos de branding que hay que saber, y que te servirán si te interesa empezar a aprender (50 min. incluyendo las preguntas del final, a mi me valió la pena).

Y otra de Borja Delgado, más filosófica, sobre el papel actual del Diseño en el proceso de creación de un producto, y la importancia de alinear a todo el equipo para hacerlo (17 min.).

Espero que os gusten tanto como a mi.

Abril. Semanas #73, #74, #75 y #76

Un mes sin pasar por aquí! me gustaría que hubiera sido por estar haciendo cosas muy interesantes, pero simplemente estaba distraída mirando gatitos.

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Acabé mis breves vacaciones de las fiestas de primavera, Romería incluida, saliendo a las 7.45 y volviendo hacia las 23h con 20km más en las piernas. Menos mal que cogí un día extra de vacaciones porque tenía el cuerpo remolío con tanto trajín. Unos días muy bien aprovechados.

Pero no por eso bajé el ritmo el resto del mes. Cumpleaños varios de familia y buena amiga, y una sorpresa agradable con el concierto de los Toreros Muertos, al que fui con un poco de escepticismo -y a pesar de ello, estuve en primera fila-.

Pero que fue toda una experiencia, tanto por los propios artistas como por una insistente espontánea que no dejó vivir a Pablo Carbonell a partir de la mitad del concierto, robándole instrumentos de juguete que llevaba, intentándo darle con un martillo de broma que le había robado, subiéndose al escenario y bebiéndose su cerveza. Muy entretenido todo.

Esto es lo que hay

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En el trabajo, la vuelta fue un poco dura. En tan poco tiempo me había oxidado lo mío y empecé el mes con algunos fallos muy tontos, de principiante, de los que te minan la moral.

Y cuando estaba cogiendo el ritmo de nuevo, por una necesidad de desarrollo tenemos un cambio de planes en el proyecto en el que estoy trabajando, y tenemos que sacar más trabajo del que pensábamos para poder avanzar. No nos ha funcionado un enfoque por módulos que habíamos pensado.

Así que en este tiempo he diseñado y producido los módulos S y F del mismo proyecto, y ahora estoy dando soporte al equipo de desarrollo para poder integrarlo todo en nuestros sitios. Lo bueno es que podré contar antes de qué se trata.

Aparte de esto, estuve trabajando en otro proyecto, BL, que originalmente estaba haciendo mi compañera Esther, pero cuyo resultado no había convencido. Cuando nos reunimos para ver qué había pasado, nos dimos cuenta de que fue por un problema de comunicación. Dos equipos usaban el mismo término para referirse a cosas distintas, y hasta que alguien de fuera (en este caso, yo misma) no preguntó para incorporarse, no se aclaró.

Es una verdadera lástima cuando ocurre esto, y es parte de lo que se cuenta en el libro de arquitectura de información que leí hace un mes, How to make sense of any mess, donde se dedica un capítulo completo a dar pautas para evitar estos problemas con el lenguaje. A ver si me animo a reseñarlo, que lo tengo pendiente aún.

Así que estuve trabajando en el diseño visual del proyecto BL. Fue un poco difícil porque tenía que diseñar sin contenido real, y así siempre es mucho más difícil que salgan las cosas. Pero bueno, al final dedicando medio día a investigar el tema, pude apoyarme en algo y tener una estructura de base.

El resultado fue bien acogido y mi compañera Esther pudo seguir con este desarrollo, aunque no me dio tiempo a preparar una buena guía de estilos esta vez. Ella me sabrá disculpar… tenía que volver al proyecto H una vez más.

Acabamos esta semana con la reunión de directivos que solíamos hacer cada dos semanas, y que por algunos eventos y las vacaciones dejamos de hacer durante todo el mes, y también las de planificación de mi equipo.

Ha sido un mes muy duro para ellos, con varios lanzamientos de proyectos en nuestro departamento de servicios a empresas, y unos cuantos más que tenemos en la nevera para muy pronto.

Con tanta actividad y trabajo, he estado un poco off de redes sociales, y tampoco lo he echado de menos. Estoy experimentando con nuevo intento de rescatar mi tiempo: crear una rutina más productiva que me evite tentaciones de perder el tiempo en internet, y que me permita leer todo lo que tengo pendiente y quiero de una vez. Así que tengo que ir acostumbrándome.

Mi experiencia poniéndome en forma, ¿es fácil si sabes cómo?

Aunque enero y septiembre son los meses con mayor densidad de buenos propósitos y nuevos objetivos, para mi fue marzo pasado, hace un año ya, el momento en que decidí ponerme en forma.

Sedentarismo 100%, aumento del consumo de alcohol, comidas y cenas fuera… Sucede a veces cuando aumenta la estabilidad laboral y personal, y llegué sin darme cuenta a acercarme peligrosamente al sobrepeso.

No era por una cuestión de estética, sino de salud. Con un trabajo que me tiene pegada a una silla gran parte del día y un ocio basado en cuidar plantas, ver series y hacer repostería, no es raro que hasta me costara subir las escaleras hasta mi casa.

Así que, por si ayuda a alguien en la misma situación, voy a contar cómo conseguí perder grasa, alimentarme mejor, incluir el ejercicio en mi día a día, y seguir con ello un año después.

Mis fracasos

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Ya había intentado muchas veces añadir el ejercicio a mi rutina diaria, pero sin ningún éxito:

Correr. Durante unos meses lo hice con relativa estabilidad, pero era una de las peores opciones. Muy duro mentalmente al ir a primera hora de la mañana, pero la única forma de hacerlo en Murcia en verano. Me quitaba mis horas más productivas en el trabajo. Y también físicamente: sin tener técnica es fácil lesionarse. Un ejercicio de alto impacto que además no podía realizar todos los días, y eso me llevó a perder la constancia y no tener resultados, y a dejarlo.

Bici. Me gustaba muchísimo, es mucho más seguro por el tema de lesiones, más divertido… pero al mudarme y tener más lejos un carril bici donde me encontrara cómoda y sin estrés de tráfico para poder practicar, también acabé por dejarlo.

Andar, el ejercicio universal. Lo practiqué durante un verano, con mi hermana, pero, por un lado, no conseguimos mantener la constancia, y por otro, es un ejercicio muy poco intenso, y no obtuvimos resultados.

Ahora creo que no me lo tomaba en serio de verdad. Que el hecho de intentarlo era suficiente para mi conciencia. “Estoy haciendo el esfuerzo, si no hay resultados, yo ya he hecho lo que he podido”.

Pero esta vez decidí ponerme en manos de un profesional. Quería asegurarme de poner mis esfuerzos en la dirección adecuada para conseguir resultados. Y así contacté con Sergio Peinado que había sido editor en Vitónica, la publicación de vida sana y deporte de Weblogs SL, y del que tenía buenas referencias.

Realizamos el plan de entrenamiento a distancia, pues él vive en Madrid. Cuando hablamos por teléfono, lo que me hizo ver que era el entrenador adecuado es que lo que me dijo el primer día no me gustó.

Aprendiendo

La teoría la sabemos todos: si quieres adelgazar hay que gastar más de lo que comes. Sergio explica de forma sencilla en este vídeo qué es el balance energético, para poder entender lo que requiere un cambio de este tipo.

Pero es frecuente fallar al llevarlo a la práctica. Hay que hacer las cuentas. Yo no sabía la cantidad que ingería, ni cuánta necesitaba, ni cuánta gastaba con ninguna de las actividades físicas que intenté realizar, ni cuál era el balance normal de mi rutina sedentaria.

También me enseñó la importancia de saber distinguir entre perder peso (líquidos, grasa, masa muscular…) y perder grasa, que es el objetivo para estar más delgado manteniendo un cuerpo fuerte y sano.

El ejercicio

Sergio me obligó a apuntarme al gimnasio. Uff. Odio los gimnasios. Los odio mucho. En este punto estuve a punto de pasar del tema.

Pero Sergio me explicó que era la manera más segura y eficiente de poder hacer el ejercicio que necesitaba: ejercicio cardiovascular de alta intensidad en bicicleta para evitar lesiones, ejercicios de fuerza en máquinas, también por seguridad para alguien como yo que no había levantado una pesa en su vida, y para contar con supervisión de monitores.

En el canal de Youtube de Sergio tiene rutinas similares a lo que preparó para mi, que se pueden hacer en casa:

Así que voy al gimnasio 5 días a la semana: unos 45-50 minutos cuando hago pesas (2 días), 30 minutos cuando hago ejercicio cardiovascular (2 días) y 1h aprox. cuando hago ambos. Y unos 10 minutos 3 veces por semana los ejercicios isométricos.

La parte del ejercicio me resultó lo más fácil al principio. Estaba muy motivada porque era lo que yo buscaba, ejercicio que no me cuesta mucho ir a hacer, porque he buscado un gimnasio muy cerca de casa, que está fresquito en verano, calentito en invierno, y en el que no tengo que pasar mucho tiempo.

Además, me siento segura haciéndolo, porque con las recomendaciones y explicaciones de Sergio, y el apoyo que dan allí los monitores si lo necesito, al menos no es empezar a hacer ejercicio a ciegas.

He conseguido integrarlo en mi rutina de forma que me da menos pereza hacerlo.Que darme pereza, me da, cada día como el primero. Voy justo cuando termino de trabajar, antes de comer, y así cuando llega la tarde y estoy cansada, no tengo posibilidad de decidir no ir, ya lo tengo hecho.

No me gusta ir al gimnasio en absoluto, pero cuando ahora a las 7.30 empiezo a trabajar, siempre recuerdo los días en los que a esa hora salía a correr, y desde luego que lo del gimnasio ya me parece mejor idea.

Hay días que basta con decir no me lo pienso, salgo ya, pero otros, para combatir la pereza hay que tener un objetivo, y el mío ahora es poder llegar a ser mayor con buena calidad de vida. Y si no lo consigo, que al menos no sea por no haber puesto de mi parte. Algunos problemas de salud de un familiar y haber conocido cómo es ser dependiente de cerca hacen bastante también.

De todas formas, hay que tener claro que el gimnasio no es ninguna tabla de salvación, y que por hacer 30 minutos a día de ejercicio no se compensan 23 horas sedentarias. Pero para perder peso y ponerse en forma, es efectivo.

La alimentación

“Yo prefiero hacer todo el ejercicio que sea necesario, pero nunca haré dieta” Inma Bermejo, 2013

Ésta era mi actitud.

Aunque yo no quería hacer dieta, y mi objetivo principal no era adelgazar, sino evitar el sedentarismo, Sergio me dijo que no perdería peso solamente con el ejercicio, y que necesitaba perderlo porque tenía un alto porcentaje de grasa.

Me sugirió hacer dieta hipocalórica hasta alcanzar una composición corporar más saludable, para después pasar a mantenimiento, y me recomendó el sistema IIFYMIG.

Es un tipo de dieta flexible, donde no se limita el tipo de alimentos que puedes comer, pero sí a cantidad.

Primero, valoras cuál es tu necesidad de calorías y de cada tipo de macronutriente (proteínas, hidratos de carbono y grasas) diario. Este cálculo lo hizo Sergio por mi, pero en este artículo podéis encontrar herramientas para calcularlo y saber más de este tipo de dieta: ¿Qué es el IIFYM?

Aunque sea una dieta flexible, no es lo mismo comer bollicaos que lentejas. Se pueden comer ambas cosas planificándolo un poco. Se miran los macronutrientes que aporta la cantidad del alimento que vas a tomar y se van sumando hasta llegar a tu necesidad, y hay que ser responsable para conseguir también suficiente fibra y micronutrientes (vitaminas, minerales…), que son esenciales.

Más información de este tipo de dieta:

Parece la dieta del país de la piruleta pero el gran inconveniente es que hay que cuantificarlo todo. Todo. Hay que pesar, en crudo, cada cosa que vas a comer e ir contabilizando. Sergio me enseñó la aplicación My Fitness Pal, un gestor y base de datos magnífico que sirve perfectamente para llevar a contabilidad de la dieta.

A pesar de esta flexibilidad y de la gran ayuda que es la aplicación, el día a día haciendo dieta es duro, sobre todo al principio. Cada día pesarlo todo, lo que comes y lo que bebes, cocinar con apenas aceite, tener que comer una cantidad de proteínas grande y pocos hidratos de carbono, que es lo más disponible…

Hay que tener muy claro que quieres hacerlo, y plantearlo como un objetivo diario para no quemarse con ello. Si un día te pasas, no se compensa al día siguiente, no sirve hacerlo.

La parte buena de esta dieta es puedes jugar con las cantidades de forma que si quieres hacer una comida poco sana, simplemente tienes que adaptar el resto de tu día a ello: reservar esa cantidad de nutrientes para esa comida, y cubrir el resto asegurando la fibra, vitaminas, proteínas, etc. en las otras comidas.

Ejemplo práctico: esta noche quiero tomar una pizza, pues unas opciones buenas podrían ser desayunar unos huevos, leche y una pieza de fruta, almorzar pechuga de pavo y ensalada, y comer un pescado blanco con verdura a la plancha y un yogur, así se deja sitio para todos los hidratos de carbono y grasas que tiene la pizza.

Berberechos, y que se quite lo demás…

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Es más difícil controlarlo cuando sales fuera a comer, aunque siempre se pueden hacer elecciones mejores que otras, por ejemplo unos berberechos al vapor frente a un calamar a la romana o unas bravas. Y es muy importante controlar el alcohol.

Aquí es donde he puesto a prueba la disciplina, la paciencia, y los nervios. Y no sólo los míos… sino los de los que me rodean. Y donde he invertido más tiempo hasta ahora.

Me he sorprendido a mi misma por haber conseguido seguir la dieta. Mi motivación era muy baja y aunque poder comer los alimentos que quisiera me ha ayudado mucho, he pasado momentos de querer mandarlo a tomar morcilla si tenía que pesar una patata más. No por no poder comer, sino por tener que pesar.

Pero una vez te acostumbras, va mucho más rodado, sobre todo porque somos rutinarios, y no somos tan originales comiendo. Una vez tienes tu base de alimentos y comidas frecuentes en My Fitness Pal, es más mecánico, sólo hay que planificar y controlar la cantidad en el momento de cocinarlo.

Así que todavía la sigo, con diferentes parámetros (para no perder ni ganar peso). Cuando has perdido la grasa que necesitas y no tienes que estar en déficit de calorías, se vuelve más flexible aún.

Todo esto suena muy bien pero… ¿El resultado?

¿Es sostenible? ¿Merece la pena?

Back to the track! <3

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No hay resultados sin esfuerzo. Este sistema tiene ventajas, pero también requiere mucho trabajo y disciplina.

Merece la pena. Aparte de los resultados estéticos, que a mi tampoco eran lo que más me importaba, lo que me ha impresionado es lo que he mejorado en rendimiento.

Me di cuenta al coger la bici tras un año y pico y poder hacer un recorrido que ni en mis mejores tiempos de ciclista habitual hubiera podido. Y a partir de ahí me fijé en otras cosas pequeñas, como poder subir las escaleras de mis siete pisos sin problema, poder agacharme y levantarme sin esfuerzo…

Cuando ves que no te cansas, que tienes fuerza, que no te quedas sin aliento, que puedes más… es cuando ves que merece la pena.

Al final, si sabes cómo, es más fácil conseguir resultados a la primera que si vas probando sin saber. Y este sistema al final no son más que matemáticas aplicadas. No desperdicias esfuerzo, pero hay que esforzarse. Todo depende de cuánto lo quieras. Y yo, lo quiero.