2018

Una semana y media en cama con gripe, aunque parece que voy mejorando. Hasta me apetece coger el ordenador algún rato.

Empezar el año enferma, cuando normalmente tengo muy buena salud, favorece aún más el talante reflexivo que siempre llega por estas fechas, con el fin de etapa. No sé hasta qué punto es real o magufada la influencia del estrés cuando uno se pone malo, pero si hay algo de verdad en ello, era fácil acabar así un año que ha sido agotador y desagradecido.

El proyecto de construir la casa ha ido apropiándose de mi energía y de mi tiempo de forma tóxica, y desplazando cualquier otra cosa que me gusta hacer.

El problema no es el proyecto, sino cómo lo he llevado yo. Ser capaz de anticiparse a los problemas, ser perfeccionista, detallista, y querer tener el control es bueno en determinados momentos, me hace ser buena en mi trabajo, por ejemplo. Pero no saber medirlo, no saber decidir cuándo es positivo y cuándo no toca, cuándo merece la pena dejar estar, es muy autodestructivo. Y más cuando se es previsor de más… overthinking is not good.

I've got 99 problems and 86 of them are completely made up scenarios in my head that I'm stressing about for absolutely no logical reason

Let it be, aprender a dejar estar, a identificar cuándo hay que poner esa presión y cuándo no, confiar y a delegar, aceptar que las cosas pueden salir mal aunque pongas el máximo esfuerzo, aceptar que la perfección es una utopía, y que me parezca bien, es lo que quiero conseguir este año.

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