Semanas #71 y #72

Vacaciones, caramelos, monas, procesiones… cómo no me va a gustar la Semana Santa. Y más este año que el tiempo ha dado tregua, y estamos disfrutando de unos días realmente estupendos.

He aprovechado los días en Murcia para asistir a dos procesiones, la del Viernes de Dolores y la de Miércoles Santo. Me quedé con ganas de ver también la del jueves por la noche, la del Silencio, pero ya tocaba ver las de Blanca. El año que viene, será otra cosa.

Algunos que me conocen se sorprenden de que me guste mucho ver las procesiones a pesar de mi agnosticismo, pero yo creo que mis creencias o no creencias no ponen ni quitan para apreciar la belleza de las imágenes y de algunos rituales, como puede ser una procesión del Silencio. También apenarme cuando veo el poco respeto que se tiene en general por la procesión.

En Murcia es costumbre dar caramelos, monas, dulces… al público. El problema viene cuando la gente despliega el afán -también típico de cabalgatas de Reyes, Bando de la Huerta y todo tipo de desfiles- y en lugar de respetar el paso, se meten en las filas, gritan, interrumpen la procesión pidiendo caramelos. Niños y padres, y lo que es peor, padres azuzando a sus niños. En ese sentido envidio un poco las procesiones más serias, y me pregunto si no será posible conseguir algo más solemne sin renunciar a esta tradición de las golosinas.

Domingo soleado #respect

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Así que, pasada la Semana Santa, nos quedan las Fiestas de Primavera en Murcia y Blanca, y tengo algunos días libres. En el trabajo, intenté aprovechar mucho los días antes de irme, entrando en modo pre-vacaciones total y consiguiendo bastante productividad.

Terminé el front-end del Módulo H y tuve reuniones tanto con Julio Alonso como con Roberto de nuestro departamento Editorial para validar la implementación.

Fueron bien en cuanto a lo que habíamos trabajado en los wireframes y el diseño visual también, y comentamos algunos ajustes sobre el contenido, que no habíamos trabajado en profundidad en la fase anterior, cosa que deberíamos haber hecho. Aun así, fueron cambios muy sencillos y que vimos muy claros, y ahora ya sólo me queda una nueva ronda de presentación. Después tendré que trabajar en la adaptación a tablet y móvil.

Esta semana he caído en la cuenta de que de verdad estoy trabajando mobile first. Y ahora veo claro que no es una técnica, sino una filosofía, es un estado mental. Por mi parte, ya no pienso en breakpoints, sino en puntos de expansión, es decir, no dónde el diseño se rompe, sino dónde cambia, crece y se adapta. La diferencia es sutil pero a la hora de plantearlo, me hace trabajar mejor.

Estuve poniéndome en marcha con git (con Github) para los proyectos del trabajo. Yo ya había trabajado antes con Bitbucket y SourceTree para otros proyectos, pero ahora tengo que cambiar a Github y adaptarme al flujo de trabajo compartido. Usamos Github flow un poco modificado (una rama por tarea) y me ha resultado bastante intuitivo, me gusta más que el que usaba de forma personal.

Aunque para el trabajo que yo hago no usamos esta herramienta, tengo que conocerla para echar una mano cuando haga falta en nuestros proyectos con clientes. Y quién sabe, quizá pronto podamos usarlo también para el CSS de producto, que ahora gestionamos con SVN.

Estuve un par de sesiones con mis compañeros Javi y Rafa haciendo unos ejemplos, y me sirvieron para recordar por qué uso Mac para trabajar.

Los programas y procesos pueden ser parecidos en Windows, pero siempre hay algún atasco, algún problema, algo que no encuentras a la primera, algo que no fluye y te hace tener que cambiar el chip de la tarea que estás haciendo para resolver ese atasco. Y luego tienes que volver al punto que estabas. Una interrupción, vamos.

No pasa siempre, pero mi sensación es que en Windows me pasa mucho más que en Mac, y aunque es algo subjetivo, a mi me ha hecho decantarme claramente, a pesar de gustarme mucho lo que está haciendo Microsoft últimamente.

Acabé la semana preparando la presentación para mostrar los avances en el módulo H, y de paso, mejoré un poco la estructura de la presentación que había estado usando, lamentablemente no por iniciativa mía, sino por petición del público de cosas que yo misma debería haber visto.

Ahora, un par de días más de trabajo, dos presentaciones y de nuevo unos días de fiesta, que queda lo mejor.

Semana #70

La primavera ha llegado junto con unos días de lluvia con tierra, así que la mitad del trabajo que hice la semana pasada hay que volver a hacerlo. Pero no me importa, porque tengo dulces.

Esta semana me sorprendió el festivo, no sabía que me correspondía -líos de trabajar deslocalizada, nunca sé qué fiestas tengo y cuáles no-, así que aproveché para experimentar con las galletas de cardamomo. Lo había comprado para hacer bollos, pero para las masas fermentadas necesito más planificación, así que cogí esa receta, hice un par de cambios y… mmm. Repetiré pronto.

También aproveché esa tarde para darle un pequeño cambio de aspecto al blog. Había experimentado un poco probando Typekit para las tipografías y he creado una nueva plantilla basada en Underscores que me recomendaron para desarrollar sobre ella (la verdad es que es bastante limpio). La verdad que no he puesto mucho más, poco a poco iré mejorándolo.

En el trabajo, estuve con el front-end del módulo H. Intento hacer código muy muy sencillo, y estoy siguiendo la guía de estilo de Trello un poco adaptada para nosotros.

Desde final del año pasado había estado revisando varias guías de estilo para ver cuál podríamos seguir para controlarnos sin cambiar mucho nuestro método de trabajo, y ésta es de las más sencillas pero está funcionando bien. También seguimos los buenos consejos para usar preprocesadores de CSS de Belén Albeza.

Una cosa que estoy haciendo mal es seguir avanzando con el front-end sin haber terminado 100% el diseño visual. Pero voy tomando notas y haciendo bocetos en Sketch de las ideas que tengo durante el desarrollo para después ir probándolas, cuando presente el diseño al equipo.

Tuve también una reunión con mi compañera Esther para revisar las nuevas tarjetas de visita de Social Media SL, la reunión bisemanal con el equipo directivo, y la de planificación semanal el viernes, que además alargamos para revisar un documento de guía que mis compañeros están preparando para documentar los requisitos de cada proyecto de empresa, y tenerlo como referencia tanto para clientes como para ellos mismos, y reducir los márgenes de error en las estimaciones.

Este año, mermelada casera? #springiscoming

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El fin de semana parecía que iba a ser gris, aunque hoy el tiempo nos ha dado un respiro y hemos podido podar los bonsais (este año no toca transplante) y descubrir que el pequeño bonsai albaricoquero que me regalaron mis amigos intenta cuajar frutos por primera vez.

Además de una extraña flor que me cuenta mi dealer que es muy rara, algún tipo de engendro… quizá producido por el ácaro de las maravillas. Espero que no le haga daño!

Y de aquí… A ver qué sale!

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Buen fin de semana!

Semana #69

Fin de semana relajado tras el trabajo duro para poner las plantas en condiciones antes de que empiece su temporada alta.

Y tras el esfuerzo, sábado acabando el libro de febrero -que ahora me falta comentar por aquí- y maratón hasta terminar “The Wire” que estaba viendo en Yomvi, el servicio de vídeo bajo demanda de Canal+.

No puedo dejar de recomendar “The Wire”. Es una de las mejores series que he visto, creo que en mi top 3 sin duda. Una historia contada de forma realista -o al menos convincente- sobre droga, violencia, gángsters y policías en Baltimore, una historia dura pero elegante -como “Stringer” Bell-. Aunque esta descripción no le hace justicia en absoluto. Si te gusta el cine negro, el drama policial… te gustará. Para mi, una buenísima película serializada.

Sobre Yomvi, estoy probando por ahora gratis el servicio Play, que ofrece series y algo de cine por 6€/mes. Tienen una promoción por la que te regalan 2 meses al darte de alta, suficiente para probar y ver alguna serie. Luego tienes que darte de baja para que no te cobren el mes siguiente, pero realmente el servicio está bien, y cuando quiera ver otra serie que tengan, lo pagaré, me parece un precio adecuado.

Por otro lado, y en cosas que estoy pensando dejar atrás, me dormí durante el regreso de la Fórmula 1. Últimamente me estaba aburriendo a ratos. Siempre que hay un equipo tan sobresaliente y el campeonato está vendido, pierdo totalmente el interés. Espero que este año cambien las tornas.

En cuanto al trabajo, he empezado a llevar un diario, copiando la idea de Hugo -bueno, él también la copió je, je-. Sencillamente una libreta de Evernote donde apunto al final de cada día lo que ha sido relevante, en qué he trabajado, si he aprendido algo nuevo, si he tenido reuniones… más detallado y técnico que este resumen semanal.

He estado dedicándome casi toda la semana al diseño visual del módulo H. Para ello, en los primeros días me dedique a organizar y trillar los recursos para inspirarme que había recopilado. Además casualmente una aplicación que usaba, Inboard, salió de beta y la compré. Me gusta por su sencillez y el diseño discreto de su interfaz, aunque tiene carencias serias. Para mi la peor, que es sólo para Mac. Uso también Pinterest y Evernote para recopilar, y mi ideal sería una mezcla de las tres, pero todavía no lo he encontrado.

Y para este módulo también me he animado a pasar a Sketch 3 en el trabajo. Como yo haré el HTML y CSS, no molestaré a nadie que no lo tenga, y ya tenía ganas de poder usarlo en el trabajo. Hasta ahora sólo lo había podido cacharrear para cosas personales, pero uf, es que no hay color con Photoshop. Se nota que está pensado y hecho para diseñar interfaces y facilita mucho el trabajo. Nunca conseguí hacerme bien con Fireworks, pero aquí no he tenido ningún problema, y lo recomiendo también, merece mucho la pena por los $99 que cuesta.

Junto con él, utilizo Skala preview para probar los diseños en móvil y tablet. No he optado por la opción natural, Mirror de Bohemian Coding, por las malas valoraciones en la app store. No quiero que me pase como con Fonts, que me precipité al comprarlo y no sirve para nada prácticamente.

Así que con estas herramientas empecé a diseñar el módulo H, y he conseguido algunas propuestas limpias, que funcionan. No lo voy a presentar e iterar todavía porque se retrasaría mucho el desarrollo. Lo que he propuesto es hacer una primera versión y desarrollar el front-end, ya que las interacciones y contenidos están definidos, y que el equipo de desarrollo pueda trabajar con ello mientras, en paralelo, presento e iteramos sobre el diseño visual.

Relacionado también con este módulo H tuve una reunión más con el departamento Editorial para confirmar los últimos avances en la integración de publicidad en el módulo, y para confirmar algunos contenidos.

Por otro lado, con mi compañero Ravinder empezamos a investigar el soporte para diseño responsive en los clientes de correo electrónico, porque tenemos que hacer unos cambios en nuestras newsletter. Ahora mismo en Android funcionan bien, pero en iOS hay algunos problemas de visualización.

La semana siguiente, ya ésta por el retraso de esta publicación, toca el front-end del módulo H, y presentarlo después.

Así que hoy habrá que darse un pequeño homenaje de pan de longaniza… hay que coger energía para la semana!

Semana #67 y #68

Sigo haciendo planos tras dos semanas, y parece que se va yendo el frío. Me gusta.

What's the story? #nofilter

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En Weblogs SL retomamos el módulo H. Había estado parado esperando a pasar el lío de principio de año para poder recabar feedback de los managers. Y volvimos sobre ello con una ronda de presentaciones – recogida de feedback con todos los departamentos implicados.

Mi jefe revisó mis presentaciones antes de hacerlas y me dio algunos consejos que luego ayudaron, como enseñar también los fracasos, es decir, las propuestas descartadas y razonar por qué, claro (no sea que luego quieran una de ellas!), hacerlo entender en lugar de convencer.

Ha ido bien y ya tenemos las alternativas que vamos a probar para ver cuál es la que mejor funciona. Ahora nos toca el diseño visual, y después implementarlo en HTML y CSS, y documentar las interacciones para pasarlo al equipo de desarrollo.

Estuve trabajando en el módulo C, integrando su CSS en el del entorno de desarrollo. Es muy distinto del que usamos hasta ahora, estamos pasando a CSS orientado a objetos y formando una guía de estilo más estricta. Al final del año pasado estuve leyendo mucho sobre las guías de estilo de github, Medium y ahora también la de Trello y creo que ésta última es muy apropiada para nosotros, así que, con pequeñas modificaciones, ése es el estilo que estamos siguiendo para los nuevos módulos.

Al final de la semana seguí completando el moodboard para el diseño visual del módulo H, y también estuve haciendo unos informes estadísticos sobre las resoluciones de pantalla que nos visitan desde cada parte del mundo, para detectar tendencias y puntos interesantes a tener en cuenta para el diseño de este módulo, que es responsive.

Tuvimos también la reunión quincenal con los directivos, parece que el año va bien! y de las de planificación con mi equipo me perdí la última porque el viernes unos trabajos de mantenimiento en mi edificio me tuvieron con problemas de conexión toda la mañana. Tengo un backup para esos casos, pero esta vez me falló, tengo que buscar un backup del backup ya.

Esclavos del e-mail. Algunas ideas para mejorar esa relación

Hace unos días llegué gracias a @antonello a un interesante artículo de The Guardian donde cuentan cómo afecta a nuestro cerebro el uso que hacemos de la tecnología.

Del artículo me gusta especialmente la comparación del correo electrónico con el correo tradicional (o snail mail, como lo llama), sobre todo dos reflexiones:

– Que lleva mucho más trabajo escribir y enviar una carta analógica que un email.

– Que en el correo tradicional está más clara la jerarquía del mensaje en el envoltorio. La diferencia entre una carta, una “carta de Hacienda”, una postal, un post-it o mensaje que dejas en una pizarra es relativamente clara. Dos emails es más difícil clasificarlos por jerarquía hasta que has leído un poco, porque no hay un sistema universal que los identifique, y la mayoría no sabemos “titular” bien los asuntos.

Es un tema muy recurrente estos días, y a mi personalmente la gestión del email me ha dado muchos problemas, sobre todo por no darme cuenta de que tenía un problema con él.

Es una herramienta magnífica, pero adictiva. Es “gratis”, eficiente, flexible, asíncrono, tiene poca fricción comparado con llamar por teléfono o ir a hablar con alguien (oh! ir a hablar con alguien!), que parece que se reservan para grandes ocasiones en algunos sectores profesionales.

Pero es una tecnología relativamente reciente, así que las buenas prácticas no están muy extendidas, o no se conocen lo suficiente, y además, lo usamos mal.

Es asíncrono, pero muchos respondemos inmediatamente. Y eso se realimenta: cuanto más rápido respondes a los emails, más expectativas generas de que vas a responder rápido, y la gente se acostumbra.

Usarlo da sensación de estar “trabajando”, tanto que llega a apetecer a ver si puedes “despachar” algo y sentirte productivo, que hacer algo de trabajo real (más sobre esto en el mencionadoartículo de The Guardian).

Es demasiado fácil escribir o responder. Así, en lugar de ponernos a pensar cómo resolver por nosotros mismos un asunto, es habitual sentirse tentado a echar la pelota al campo de otro, y postergar el asunto hasta recibir la respuesta.

Y mucho más. Por ejemplo, una tontería, siempre dudo si enviar un último email diciendo “gracias”. Cortesía que en realidad molesta más que otra cosa, pues genera otro mensaje, que es una interrupción para el interlocutor. O la pesadilla que puede llegar a ser el responder a todos.

Así que haré una lista de herramientas y técnicas que yo estoy usando para intentar mejorar mi uso del correo electrónico.

1. Conocer mis números: ver cuánto y de quién recibes/envías más y conocer tu propio comportamiento para detectar las mayores anomalías y poder corregirlas. Yo he usado Gmail meter para controlar esto.

2. La mejor forma de dominar el email es recibir menos emails.

3. La mejor forma de recibir menos emails es escribir menos emails. Si yo dejo de escribir un email, yo me ahorro uno, y a alguien le he ahorrado otro. Así que, cuando es posible, intento buscar la respuesta por mi misma.

4. Dominar la bandeja de entrada, tenerla vacía. el sistema de Keith Rarick a mi me ha funcionado, a veces los que llevan estrella se descontrolan un poco, pero se elimina la ansiedad de lo pendiente.

5. El mute es tu mejor amigo.

6. Ayudarse de los filtros para los mensajes que se tienen previstos/clasificados (newsletters, github…). O mejor aún, si no los vas a leer, borra esa suscripción.

7. No me permito tener notificaciones de aplicaciones, en ningún dispositivo. No sólo las del email, también de redes sociales etc. Solamente tengo activas las de Whatsapp para los chats con contactos, ni siquiera grupos.

8. No usar el email para cosas que es mejor hacer de otra forma. Ej. cosas urgentes, rondas de feedback, presentación de trabajos… lo he hecho mucho por email o sistemas de gestión como basecamp (al final es lo mismo) pero ahora lo presento, aunque sea en remoto, y todo va mejor y más rápido.

9. Si nada de esto te sirve, echar 20cents. a una hucha cada vez que envías un email, como si fuera un sello, hará que lo uses con mesura.

Lo que más echo de menos es un sistema estándar para dar la jerarquía, como en el correo ordinario… pero es más complejo y desde que aparezca, llevará su tiempo que se extienda y se respete.

Todavía no he conseguido llegar a mi punto deseado: mirar el correo electrónico un par de veces al día, y evitar hacerlo porque me apetezca o por inercia, pero he mejorado mucho de esta forma.

Hay que tomar las riendas, porque el email es una herramienta para trabajar, pero no es el trabajo.