Semanas #108, #109, #110, #111 y #112

Nuevo récord de tiempo sin escribir, todo lo que se conoce popularmente como Pascua, desde Santa Lucía hasta San Antón.

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He pasado las fiestas intentando compartir el máximo el tiempo con la gente. Esta semana además leí un artículo -bastante pesimista, hay que decirlo- que corrobora una sensación que llevaba notando un par de años, que puede quedarme menos tiempo del que creo para estar con quien me importa. Que es fácil dejarse llevar por la rutina, y dedicar el tiempo a cosas que parecen importantes o apetecibles en el presente pero, al final, no aportan nada.

Nochebuena la pasé con la familia, con casi toda. Estuvimos preparando la cena juntos, y recuperando la receta de croquetas de mi abuela. La pobre nos había pedido varias veces “hacerlas antes de que me muera”, literalmente. Me parece casi despiadado ahora al pensar lo que hemos tardado en prepararlas con ella, pero no pasará tanto tiempo antes de que repitamos.

En Nochevieja la cena que ya es costumbre con los amigos. El año pasado no pude disfrutarla porque me puse enferma -no cené ese delicioso cabrito… menos mal que teníamos la comida de sobras-. Pero esta vez fue una noche memorable. Desde la cena hasta casi el amanecer, y con algún susto incluido.

Reyes, haciendo roscones. Esta vez mucho más divertido, con mis amigas Carmen e Inma, y porque hubo unas cuantas que se rajaron a última hora… Pasamos una tarde muy buena, pero la loca que hay en mi no podía conformarse con un roscón, y al día siguiente hice tres más. Y claro, acabé de roscones hasta… donde no se debe decir.

Dejé de lado el gimnasio un par de semanas por un dolor de hombro por una caída haciendo calistenia, pero ya he vuelto. En ese tiempo he intentado seguir siendo activa paseando, saliendo a hacer fotos, yendo al campo y viendo belenes.

🌸🐝

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Este invierno que parece primavera. El tiempo está loco y el cambio climático me da miedo de verdad… aunque dicen las noticias que ya viene el frío. Mira que yo soy del verano a muerte, pero es de las pocas ocasiones que recuerdo haber deseado que haga frío. Últimamente estoy más atenta a estas cosas porque ahora tenemos en casa una estación meteorológica Netatmo con sus accesorios, y es un poco adictivo ir viendo cambiar las condiciones cada día.

🐞😍 #A6000

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Leo “Designing News”, mi autorregalo adelantado de cumpleaños, que me está resultando muy interesante, aunque se nota un poco en las referencias y ejemplos que ya tiene un par de años. Aun así, los análisis y casos de estudio son didácticos, y por ahora voy cogiendo ideas interesantes para el trabajo.

Este tiempo lo ha absorbido casi por completo la tarea que realizaba con mi compañera Esther, que acabamos de publicar, y es un reportaje extenso patrocinado por LG sobre la tecnología que hay detrás de la televisión, desde que se inventó hasta la actualidad: Inventando el OLED.

En este caso casi no he hecho nada de diseño, sobre todo me he ocupado de desarrollar en front-end lo que nuestra herramienta todavía no puede hacer sola -aunque muy pronto podrá!-. Ha sido una tarea muy estresante por el corto deadline, que no conseguimos alcanzar, por la falta de definición concreta de cómo apoyar el contenido (wireframes o esquemas), y porque hemos perdido parte del proceso que habíamos conseguido establecer en el anterior especial para Vodafone.

Tenemos que reflexionar sobre el proceso y el producto con nuestro equipo de ventas y nuestro nuevo director creativo Óscar, para poder llegar a algo más sostenible y apropiado según las necesidades de cada cliente.

Y por otro lado, empezamos rediseño de otra parte de nuestros sitios, tras las páginas de los artículos. En este proyecto trabajo con Javi y Óscar. Hemos empezado a organizar la estrategia, y a preparar la toma de requisitos. Esta misma semana ya tenemos varias entrevistas con usuarios, y enseguida también con stakeholders, pero para éstos primero tenemos un pequeño briefing que nos permitirá ser más eficaces cuando les tengamos disponibles.

Desde que he vuelto de las vacaciones mi organización personal va regular. No sé si mi propósito del minimalismo está ayudando. Intento aplicar más férreamente el “menos pero mejor”, y gestionar el tiempo acorde a la planificación… pero cuando hay presión, vuelvo a las malas costumbres de saltarme la planificación e ir a lo urgente. Por ahora me ha pasado un par de veces, pero tengo que ser más disciplinada en eso.

Ahora que tenía tan bien dominado el correo electrónico, toca volver a adaptarse a otra herramienta: Slack. En Weblogs SL ya lo estábamos usando hace un año o así como un complemento donde compartir recursos y demás, pero ahora hemos dado un paso más y gestionamos prácticamente toda la comunicación ahí.

Para no volverme loca, he establecido horas concretas en las que leo Slack: cuando he terminado mi tarea principal del día, y justo antes de irme a comer. Si esa tarde trabajo, también al final de la tarde. Y la gestión, la estoy intentando hacer de forma similar al correo electrónico. Lo único que echo en falta es el mute, que no se puede hacer en los canales para un tema concreto. O abandonas o te llega todo.

Sirva este largo artículo como redención por este mes sin escribir. Y ahora, a estirar las piernas.

2016

Me gusta más el primer día del nuevo año que el último del viejo. No tener resaca ayuda, pero es porque invita más a mirar adelante que atrás.

🌅

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Voy a contar lo que me gustaria recordar de este año, para cuando yo misma lo lea en el futuro, y como va a ser largo, puedes saltar si lo prefieres a ver los propósitos que cumpliré en 2016, salvo alguna cosa.

Revisando lo que quería conseguir el año pasado, no lo he hecho todo, pero estoy contenta en general.

Sigo con el deporte y la vida medio sana. No tan poco sana como antes, pero he sido mucho mas laxa con la comida. La falta de un objetivo concreto, que sí tenía el año pasado, se ha notado. Sigo yendo al gimnasio y en general comiendo bien, y me mantengo más o menos como hace un año, pero no he mejorado. Necesito un nuevo objetivo. No fue fácil ponerme en forma, y no quiero tirar el trabajo hecho.

Sobre los proyectos personales, otro año que fracaso. Conseguí sacar una primera versión de uno de ellos. Es una publicación que había gestado con mi hermana, pero no llegamos a crear el contenido que necesitamos para poder estrenar. Me da rabia porque hace dos o tres años, cuando lo ideamos, era algo muy poco visto, y este año ya es un tema de moda. Aun así, espero que el año que viene podamos darle un nuevo impulso.

Otro proyecto, el más relevante para mi, es el que más se ha tiznado. Hacerse una casa con muchos requisitos y poco presupuesto no es fácil. En la segunda mitad del año puse bastante para intentar empezarlo, investigué, llamé y molesté a todo el que se me puso por delante, pero por desgracia el sitio donde quiero tener el nido tiene su propio microclima inmobiliario, y necesitaré un bolsillo más grande para conseguir lo que quiero. Porque para quedarme a medias, no hago nada. Que parece lo más probable.

Y que el año que planeaba olvidarme del negocio pasivo sea cuando a mi socia en estos temas se le ocurre “la idea”. Bueno, no hay negocios pasivos en realidad. Necesitan mayor o menor dedicación, pero nada va a funcionar sin cuidar de ello. Tenemos que ver la viabilidad de “la idea” y entonces decidir si podemos ocuparnos de ello para ponernos en marcha o no. Por el momento, no hemos empezado aún y ya hemos pivotado una vez…

He cumplido bien en trabajar lo justo. A principio de año terminé mis compromisos freelance, y en el resto solamente me ocupé de un proyecto pequeño para crear la versión responsive de un sitio web en el que había trabajado el año anterior. Estuve con Weblogs SL todo el año, además, sin ocuparme de gestionar al equipo tanto como antes. Creo que el enfoque me ha ayudado a realizar un mejor trabajo.

Hemos rehecho todo el diseño y el front-end de nuestros sitios, por fin tenemos una versión responsive, aunque aún no hemos terminado, todavía nos queda rediseñar las portadas y revisar algunos de nuestros medios más importantes, que necesitan tratamiento especial. En ello estamos.

También hemos creado un nuevo producto editorial, esos super reportajes con diseño especial. Producidos con una nueva herramienta en cuyo desarrollo participo, en este ejemplo me ocupé también del diseño y maquetación, y poco a poco vamos añadiendo funcionalidades a la herramienta para que el equipo editorial tenga autonomía y flexibilidad para prepararlos. Ya nos está ayudando mucho a Diseño. Hemos publicado dos, y pronto sacaremos un nuevo reportaje, espero que de muchos.

Hemos consolidado nuestra agenda de reuniones de equipo -incluyendo las que hacemos en inglés, shame on me, con India-, y nuestro sistema de trabajo en equipos de Proyectos y Soporte separados. Nos ha liberado de mucho estrés, y además estamos dando mejor servicio a nuestros compañeros. Ahora que tenemos un sistema sostenible, hemos podido empezar a documentar y mejorar procesos, y poner más energía en mejorar nuestra calidad y crecer, y creo que ya se está notando.

Tras la marcha de mi querido Dani Candil, volvemos a tener un guía para los trabajos de diseño puro y duro. Óscar Armelles es nuestro nuevo director creativo, y espero aprender mucho de él este año. Es una de las cosas que había echado de menos, un referente que tenga un background muy distinto al mío, con el que trabajar cada día. Cuando estuve haciendo el programa Vostok me encantaban las rondas de críticas de trabajos, espero que ahora podamos hacerlo en WSL también.

Fuera del trabajo, no he hecho los progresos que me hubiera gustado a nivel profesional. Ni he intentado ponerme con los apuntes del Programa Vostok, y no he hecho ejercicios al margen del trabajo para mejorar mis habilidades de diseño y front-end. Pero he puesto bases que el año que viene me van a permitir hacerlo sin tanta fricción.

En la parte técnica, incorporando nuevas herramientas que antes sólo usaba para proyectos personales: Sketch, git, Gulp y Jekyll. Ya era hora de dejar el cuchillo de palo.

Y en la de gestión, mejorando mi uso del tiempo. No ha sido una decisión como tal, sino la necesidad. Antes de poder crear un plan de I+D personal, necesito tener espacio en mi día a día. Y estoy en camino:

  • He mejorado mi relación con el correo electrónico.
  • He reducido aún más mi actividad en redes sociales, siguiendo menos gente, y creando flujos por momentos de uso, por ejemplo, con las listas de Twitter. Así no me tienta prestarles atención día a día, y tengo a la gente a mano cuando quiero leerla.
  • Pruebo un nuevo sistema de recopilación y archivado de información centralizado con Evernote. La base: tiempo cronometrado para revisar las fuentes de información, y consumir lo que guardo en otro momento y dispositivo.
  • Gracias a ese sistema, he eliminado el mal hábito de tener 60 o 70 pestañas abiertas en el navegador. Bueno, eso, y gracias a haber desactivado la funcionalidad que te abre las últimas pestañas que tenías.
  • He probado varios horarios para intentar ser más productiva, y conciliar mejor.
  • Llevo un diario de trabajo, –idea robada a infa.me– y preparo el trabajo de cada día al acabar el anterior, no al empezar la mañana.
  • He dejado de leer cosas que no me interesan de verdad. Política, cotilleo, deportes, tema “emprender”… Con las elecciones he vuelto a hacerlo un poco, pero ya estoy quitándomelo de nuevo. Cosas que no me aporten directamente, eliminar.

Con estos cambios, estoy consiguiendo rescatar tiempo. Por ahora el nuevo espacio lo han ocupado las aficiones. Desde que estuve combinando el trabajo en Weblogs SL con los freelance, fui perdiéndolas, por falta de tiempo. Y este año, había tardes en las que no tenía que trabajar, y nada que hacer en casa, y volvía a caer en el mal hábito de pasar el rato mirando internet.

Auto regalo adelantado 🎁🎉 #lecturas2016

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He recuperado la lectura gracias al reto que Skeku propuso en febrero. Me costó arrancar, hasta mitad de año no me puse de verdad. Pero al final, los libros han sustituido a internet y la televisión por las noches, antes de ir a dormir.

Este año han sido 15, sólo 4 de trabajo, y 11 novelas. Me gustaría el año que viene un poco más de equilibrio, y ya tengo The Design of Everyday Things a medias esta Navidad, y el siguiente, Designing News, preparado. Para lo que sí que me ha servido el reto es para darme cuenta de que no puedo con el ensayo. Dame novelas y manuales, o no me engancho.

Casi casi llego a cumplir no comprar más libros hasta leer los que tenía pendientes, pero no me resistí a Interacción del color, y Designing News. Para el resto, tirando de biblioteca ha sido suficiente.

A probar algo diferente 👌

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Y la fotografía. Siempre me ha gustado, y nunca tenía tiempo. He comprado una cámara hace poco, y estoy empezando a practicar. Como siempre, a lo loco, al instinto… hasta que empiece a repetirme. Y entonces creo que será cuando empiece como se debería empezar de verdad: estudiando!

Además, tiene un efecto colateral que me viene muy bien: largos paseos al sol, con los que desconecto totalmente.

A pesar de tener más tiempo libre, el huerto de casa ha sido un paso atrás. El verano criminal de Murcia, y una pequeña negligencia o accidente durante las vacaciones -todavía sin esclarecer- nos ha arrasado la mitad de los bonsais 🙁 y las hortalizas se dieron peor que otros años, con tomates más pequeños, y pepinos gigantes pero escasos. Además, tras solamente 3 años de uso, la mesa de cultivo está en un estado lamentable -no recomendaría a nadie una mesa de cultivo galvanizada visto lo visto-, y posiblemente esto signifique un punto y aparte.

Así que estamos dando un paso lateral, y vamos a ver qué tal nos va con plantas más propias del terreno para ornamentar, y ya veremos cuándo volvemos a la producción.

🌵#a6000

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En los viajes nos hemos quedado cerca, pero hemos disfrutado mucho. En Cabo de Palos, buscando el máximo relax y viendo bichos marinos, y en la sierra de Cazorla, comiendo caza y viendo bichos terrestres.

Entre el resto de propósitos de 2015, he planeado muchas fiestas: temáticas de comida, de pijamas, la fiesta del verano, la fiesta del cocido, la fiesta del roscón… pero se han quedado en planes. Apenas hemos hecho alguna más que otros años, y desde luego no por mi insistencia.

Sin embargo, no me lo propuse y con la familia sí que hemos celebrado cada fecha señalada, y algunas de propina. Además, estamos cogiendo costumbre de una cita semanal: churros, chocolate, debate filosófico y paseo por el sol casi todos los domingos por la mañana.

☕️

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Y el último objetivo era investigar sobre el minimalismo. He ido leyendo a lo largo del año, y me gusta esta filosofía. No le veo desventajas, ¿por qué no probar? Ya había empezado a practicarlo con la ropa desde 2012, y este año con el proceso para rescatar mi tiempo, pero ahora va a ser el objetivo estrella. Como leí por ahí:

Cuando compramos cosas, el resultado es que a esas cosas debemos cuidarlas, almacenarlas, limpiarlas. Cuantas más cosas tengamos, mayor será el trabajo y el estrés causado. Esta situación será mas grave cuando las cosas que compramos únicamente son basura.

Y para el año que viene

Así que, menos pero mejor. Quiero aplicarlo a todas las facetas posibles: uso del tiempo, ropa, cosas de la casa, salidas, comidas fuera, lecturas, series…

Aunque enfocarlo como algo global tiene mucho riesgo, creo que hacer que dirija mi actitud en general, puede ayudarme a incorporarlo o descartarlo sin estar dando vueltas medio año “ahora lo pruebo para esto, ahora lo pruebo para aquello”. No more yes, HELLYEAH or not.

Además de:

  • Más disciplina en el gimnasio, y conseguir hacer una dominada al menos al final del año. Y en la alimentación, verduras al menos dos veces al día.
  • Ahorro: menos mal que separo las finanzas personales de las profesionales, o me lo gastaría todo. Este año quiero poner más orden en las personales, y ahorrar el 5% de mis ingresos. Además, empezar a valorar inversiones para el momento de la jubilación.
  • Plan de I+D personal. Cada trimestre, elegir un tema, y trabajar sobre él. Q1, tipografía, Q2, retícula, Q3 color, Q4, copy. Y materializarlo en un proyecto, que será una idea robada.
  • Conservar el hábito de lectura, y balancear mejor: un libro de trabajo por cada dos libros de entretenimiento al menos.
  • Y seguir escribiendo este blog semanalmente. No he conseguido el ritmo -de hecho, llevo 3 semanas de retraso en este momento-, pero 28 entradas son mejor que ninguna. Aunque tener sólo dos que no han sido de resumen semanal es un poco triste 😛 pero no me voy a comprometer a escribir más. Sí que quiero hacerlo mejor. Revisar mi estilo, ser más breve, mejorar mi uso de subordinadas y comas, y mi abuso de negritas. Crear una guía de estilo me puede ayudar mucho.

Si has leído hasta aquí, te debo una cerveza al menos. Gracias por leerme, muy feliz año!

Lecturas 2015

El año pasado apenas llegué a leer cinco libros, pero parece que estoy recuperando el hábito. Empecé con poca tracción, pero al final han sido 15 libros para superar el reto planteado por Skeku.

  1. How to make sense of any mess – Marzo. Organización y Arquitectura de Información, con especial atención a la importancia del lenguaje.
  2. Manual de tipografía (John Kane) – Junio. Conceptos básicos, historia, y algunas nociones de retículas y composición. Un poco básico pero interesante como introducción al tema.
  3. Ubik – Julio. Ciencia ficción muy entretenida, que engancha. Entre el humor y el desasosiego y paranoia. Mezcla rara, pero atrapa.
  4. La leona blanca – Julio. Serie del detective Wallander. Ambientado en los noventa y el apartheid. Policiaco, no tan ingenioso como Agatha Christie pero una entretenida lectura de verano.
  5. Asesinos sin rostro – Julio. Serie Wallander. Se presenta un caso con la xenofobia como trasfondo. Lectura ligera policiaca.
  6. Los perros de Riga – Agosto. Serie Wallander. Esta vez investiga en Letonia, con la corrupción del cuerpo de policía en un país despertando a la libertad.
  7. Viaje al centro de la Tierra – Agosto. Superclásico de aventuras. Tras encontrar un misterioso manuscrito, un profesor universitario obliga a su sobrino a acompañarle buscando el camino al centro del planeta.
  8. Matar a un ruiseñor – Septiembre. Lo que es la vida a través de los ojos de dos niños, hijos de un abogado defendiendo a un hombre de color en un pueblo americano del Sur en los años 30.
  9. Interacción del color – Septiembre. Enfocado de un modo práctico, como en sus clases. Se proponen ejercicios que se puede hacer con la app complementaria.
  10. Ve y pon un centinela – Septiembre. Precuela de “Matar a un ruiseñor”. Algo pesado, no tiene mucho ritmo. Algunas partes se salvan, pero prescindible para mi.
  11. Adiós a Berlín – Octubre. Diario de un profesor intentando ganarse la vida en Alemania en los años previos a la segunda guerra mundial. Cabaret, el musical, está basado en él.
  12. El hombre sonriente – Octubre. Serie Wallander. Un accidente de coche que resulta no ser tal. Un castillo inexpugnable donde un magnate espera a Wallander sin perder la sonrisa. Buenas premisas, pero flojea.
  13. Thinking with Type – Noviembre. Manual de tipografía bastante completo, con muchos ejemplos y fácil de leer. Se puede encontrar gratis online además de en su versión impresa.
  14. Cita con Rama – Noviembre. Un gran gran clásico de ciencia ficción. Un cometa se adentra en el sistema solar siguiendo una extraña órbita. Pero resulta que no es un cometa…
  15. Ojos de agua – Diciembre. Otra de intriga, esta vez española, localizada en Galicia. Un asesinato estremecedor, un inspector con carisma y un final como debe ser. De lectura muy ligera y entretenido.

Me han quedado en el tintero The Design of Everyday Things, que empecé en navidades, Civilización y barbarie, y Nada es gratis, aunque de éste he leído artículos sueltos. Quedan pues, los primeros de la lista para 2016.

Semanas #106 y #107

Dos semanas en las que puedo decir que he sido feliz.

🌊

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A diferencia de las estresantes semanas anteriores, estos días con poquito me he estado sintiendo muy bien. Ir a pasear, al gimnasio, comer un chocolate con churros, salir a tomar unas cervezas… es como si lo estuviera disfrutando todo más.

Una parte creo que es gracias a la fotografía. Me está enseñando detenerme a mirar, a tomarme el tiempo necesario para hacer la foto que quiero, a intentar buscar otros ángulos. Quizá es una tontería, o quizá no, pero por ahora creo que me está aportando mucho, y estoy encontrando rincones y luces de mi pueblo y mi ciudad que hasta ahora estaba pasando por alto.

🔙

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Pasé el sábado anterior planeando una comida familiar, al día siguiente era el cumpleaños de mi hermano, y en dos días más mi santo, y pasamos un buen día y buena tarde todos juntos. Parece que estamos en un momento dulce. Nunca hemos sido la típica familia familiar pero ahora parece que estamos encontrando puntos de encuentro, intereses comunes que nos hacen disfrutar más del tiempo juntos.

Y además recibí un regalo bastante sorprendente, un ukelele! Nunca he tocado nada, más allá de la flauta dulce en el colegio, y no tengo nada de oído ni coordinación, pero siempre me había hecho gracia este instrumento, y despertado mi curiosidad. Y ahí estoy ahora, llegando a pasar horas muertas un sábado dándole, incluso olvidándome de la hora de comer.

Veremos si no acabo de gira con la cabra.

Se empieza así, y luego vienen los madres mías…

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En el trabajo, vuelta a la normalidad relativamente. Seguimos un poco cargados de trabajo, pero controlando. Además, tenemos nuevo director creativo, Óscar Armelles, de quien espero aprender mucho. Aún está llegando pero ya estoy trabajando con él en un par de tareas, una para cliente y otra de producto, y parece que ambas pintan muy bien.

Sigo resolviendo algunos bugs de nuestro nuevo diseño responsive, y he estado preparando con mi compañero Diego un nuevo entorno de trabajo para nuestros desarrollos de producto.

Hasta ahora trabajábamos con SVN y un build de CSS con LESS, pero nos faltaba automatizar el flujo y contar con los ayudantes que hay para el flujo de trabajo en frontend, sobre todo usar git y postprocesadores para mejorar un poco nuestra vida. Hemos tirado con Gulp y el típico flujo para LESS, y usaremos Jekyll para los prototipos. Aunque acabamos de empezar, ya estoy mirando algunas librerías adicionales para las cosas que siempre he querido hacer y se quedaban para más adelante.

Ahora mismo mis tarea principal es en la que trabajamos Óscar, Javi y yo. Rediseñamos otra una parte de nuestro front-end, y nuestro enfoque queremos que sea de diseño centrado en el usuario totalmente. Será más lento, pero tenemos muchas expectativas puestas en ello, así que hay que hacerlo bien.

Y también estoy de apoyo y de nexo con el equipo de desarrollo para otra tarea con mi compañera Esther. En este caso no es producto, sino trabajo para un cliente, pero se mezcla también con el desarrollo de una herramienta editorial interna que tenemos. Usamos esta instancia de trabajo con un cliente para detectar necesidades que podamos cubrir eficientemente con nuestra herramienta, así que vamos haciendo contenido y desarrollo en paralelo. Es un poco duro, pero por ahora no va mal.

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La semana que viene espero tomarla con el mismo buen ánimo que ésta, y sobre todo, esquivar en lo posible el ambiente de crispación debido a la política que he podido ver frecuentemente desde las pasadas elecciones. Para un rato vale, pero lo mucho, cansa.

Ayer una amiga me preguntaba a quién votaría… ¿Qué quieres que te diga? Ojalá los programas electorales estuvieran construidos para favorecer que se lean. Eso podría ser un buen ejercicio de diseño, oye.

Pues aprovecho para recomendar una lectura que creo que puede responder un poco a esta amiga mía, a la que quizá no supe explicar mi posición: El cristal roto. Justo hoy tuve un debate interesantísimo con mis hermanos sobre el liberalismo y los límites, que para mi los hay, pero deben ponerse basándose en el bien común, no en el puesto que esperas que te den en una gran empresa cuando te retires, como la mayoría de los líderes políticos de la democracia, tanto de un signo como de otro.

Seguramente nos iría mejor si todos valorásemos el trabajo bien hecho, en lugar de ser el más listo, o el que se lo lleva calentito sin esfuerzo. Así que también dejo un documental que he visto esta semana:

El frío llegó. Semanas #104 y #105

Ya ha venido el frío, y aunque tiene sus ventajas -el otoño es delicioso-, no acompaña bien a la sensación de vacío que queda cuando un proyecto en el que has trabajado con mucha intensidad termina…

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Tener que recomponer los horarios que has quebrado, volver a la lista de tareas pendientes que no ha dejado de crecer porque no la estuvieras mirando, reencontrar tiempo de ocio y que la mente no sea capaz de relajarse.

Acabé el viernes pasado, y voy recuperándome del atracón que me di, que nos dimos. Parece que fue hace mucho más cuando estuve haciendo fotos en las montañas en Blanca, parecen meses. Bajar el ritmo puede ser tan difícil como subirlo, o más.

Así que un fin de semana casi en blanco, pero éste ha sido más movido. Limpieza intensiva -sí, sigo limpiando personalmente- y espectáculo.

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Mi madre ha actuado en una función benéfica y fue una tarde movidita. No llegamos a tiempo de ayudarle a preparar los materiales, y acabamos haciéndolo a última hora, maquillando y acortando un vestido entre bambalinas. Otro pequeño drama con mi abuela, que se quería hacer la interesante con que no se iba a venir… pero que cuando vio que tardábamos en el teatro, casi hace a mi hermano ir a buscarnos. Y al llegar, nos querían dejar sin sitio… Pero al final todo salió bien, y ahora la artista disfruta de su éxito.

Hoy quería aprovechar la tarde del domingo para volver a salir a hacer fotos, que me estoy oxidando. Además, he comprado Photopills, pero se me ha hecho tarde y apenas he podido aprovechar los últimos rayos de sol. De aquí a diciembre tendré que espabilarme, que la luz es muy bonita, pero se va enseguida!

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No a tiempo, pero en el trabajo ya pudimos sacar el especial que hemos preparado, patrocinado por Vodafone, sobre la transformación digital de la televisión. Tuvimos unos problemas extraños a última hora, y perdimos el momento de la mañana de los Premios Xataka, así que acabamos publicándolo este lunes.

Aproximadamente cuatro semanas de trabajo, que debieron haber sido cinco, pues la última tuvimos que apretar muchísimo para poder llegar. Trabajamos en ello principalmente Marina Such en el contenido, coordinadora de Vaya Tele, y por mi parte, diseño y maquetación, con la ayuda de mi compañera Esther. Álex Ferrero y Antonio Ortiz nos guiaron con el enfoque editorial, y nos espolearon para conseguir el mejor resultado (gracias), y Laura… Laura nos ayudó en todo, qué haríamos sin ti. Es lo que se llama una facilitadora por naturaleza.

Tras acabarlo, he preparado un post-mortem en privado, y he propuesto al equipo escribir un caso de estudio para el sitio web de Social Media SL, contando el proceso, cómo hemos trabajado en equipo, cómo hemos conseguido los recursos… aunque no creo que lo hagamos antes de enero, si va adelante.

Después estuve trabajando en algunas tareas pequeñas que se me habían acumulado las semanas anteriores, eché una mano a Esther y Diego con un microsite para un cliente de empresas, y empecé una nueva tarea de conceptualización para una nueva herramienta para nuestros editores, que será a lo que dedique más tiempo los próximos días.

Y sigo lamentándome por no haber podido asistir a los Premios Xataka. Pero bueno, para mi, y para los que sintáis curiosidad, siempre quedará el streaming…