2014

Una vez más, propósitos para el nuevo año, y repaso del anterior. Me siento mayor porque me parece que hace muy poco de la última vez que lo hice. Que el año ha pasado volando sin darme cuenta. Siempre se dice lo mismo, que hay que aprovechar el tiempo. Es difícil cuando dejas que la rutina te lleve, y sólo vas a remolque. O será la crisis de los 30 y tantos o algo de eso.

El cansancio también tiene algo que ver. Empecé con mucha energía y ganas, y llego con las pilas fundidas. Ha sido un año agotador, y completo, con todo: grandes alegrías, sustos muy grandes también, que por suerte quedaron en eso, he conocido gente genial, que considero amigos de verdad, y me he replanteado cosas que pensaba que tenía muy claras. Termina con todo en orden pero con necesario examen de conciencia.

Porque he echado de menos hacer más cosas, y es estúpido, porque depende sólo de mi. Esta semana leí un artículo que me encantó de Alfonso Morcuende, Behavior, donde reseña una teoría según la que para realizar una acción deben producirse tres fuerzas en un mismo momento: motivación, habilidad y un disparador. Yo creo que veces la motivación es suficiente, puede actuar de disparador, pero me doy cuenta de que no para mi. Necesito disparador.

Los propósitos deportivos del año pasado, correr y bicicleta, fracaso estrepitoso pero no absoluto. De bici, cero total. La primera mitad del año hubiera sido muy difícil, con los viajes a Madrid, pero la segunda, simplemente, no hice el esfuerzo.

El correr, algo mejor, pero se torció al final. Al principio de año mantuve un mes las salidas, a pesar del crudo invierno. Pero al reorganizar mi horario para poder viajar los viernes, lo eliminé de la rutina, y sin hacer nada hasta julio. En agosto volví a retomar y conseguí llegar a 5-6km por sesión, 2-3 días a la semana. Estuve muy muy cerca de lograr mi meta, la San Silvestre, pero lo dejé por el pico de trabajo que tuve a finales de noviembre y diciembre. Que creo que hubiera sido posible, la verdad, sin la dejadez de la última semana. Pero ha estado tan cerca que no me desanimo, no voy a renunciar al deporte.

En cuanto al blog, no he rediseñado pero estoy contenta por haber empezado a hacer el resumen semanal, copiado de Torresburriel. Hace un mes este blog cumplió 10 años y creo que nunca había estado tan abandonado. No tenía sentido rediseñar si no hay algo de actividad. Me propongo seguir con las revisiones semanales, y volver con algo de contenido interesante de diseño y UX. Entonces merecerá un rediseño, que ya he bocetado en mi cabeza.

Salió mejor que el año pasado el huerto. Un éxito los tomates, acelgas, brócoli y lechugas. No fue bien con los pepinos, ya no pongo más rastreras, no merece la pena en casa. Y el misterio de los guisantes que nunca germinan no tengo paciencia para resolverlo.

Pero es una afición que requiere dedicación en épocas muy concretas, ocupa mucho espacio y tiene algunas desventajas desagradables, no tengo claro hasta cuándo me va a merecer la pena. Creo que me tomaré el año más tranquilo que el anterior, me centraré en lo que me ha funcionado y no probaré nada nuevo esta temporada. Sólo intentaré mejorar la productividad sin complicarme la vida.

Mejoré bastante en la cocina. He entendido mejor el tema de las masas, y el pan este fin de año ya es digno de enseñar. Incluso mi abuela se lo come en lugar de insultarme por llevárselo, es mi crítica más feroz. Las magdalenas también están dominadas, pero no he vuelto a hacer sushi en casa. Creo que estoy en otra etapa, “El año del hidrato”, o algo así.

2013 parco en viajes. Playa y más playa, así que no debería quejarme. No tenía ganas de ir a ningún sitio, sólo de descansar tras los viajes semanales. Pero es de lo que más me arrepiento no haber cumplido ahora.

Y parece que en lo que mejor me ha ido ha sido en los objetivos de formación. Conseguí hacer el workshop de responsive web design de los chicos de Swwweet. Aunque ya tenía nociones de la mayoría de lo que vimos, fue útil para asentar y relacionar conceptos que conocía por retazos sueltos, para concienciarme de la importancia de pensar mobile first y abrirme los ojos con la tipografía responsive, que ahora me parece de lo más complejo.

No me di cuenta de lo útil que me había sido hasta hace poco, cuando tuve que preparar un sistema desde cero en muy poco tiempo, y todo fue muy rodado. Todavía tengo que mejorar mucho con ello, y el rediseño del blog será la oportunidad perfecta.

Y el Programa Vostok. Una experiencia que no olvidaré, en la que he aprendido y me queda por aprender muchísimo, recorriendo todos los caminos que nos han enseñado. Pero lo más importante es que me ha dado valores, amigos que los comparten, y un mentor que ha conseguido que vuelva a tener ilusión por aprender. Sólo puedo decir gracias.

Es bueno revisar y reflexionar lo conseguido, incluso si es poco, para animarse uno mismo a seguir. Y el año que viene:

  • Retomando el C25K si es necesario, llegar a los 6km de nuevo, pero alternando con días de ejercicios en casa, para así tener todos los días la dosis de ejercicio. Me he dado cuenta de que hacerlo un día sí y uno no me hace más difícil ser constante. ¿La bici? Lo que caiga, bueno será como extra.
  • Viajes: Islandia, julio. Patricia, Jesús, y quien se apunte…
  • Formación: un libro y un ejercicio al mes.
  • Hacer una recopilación de lo que hemos visto en el Programa Vostok poco a poco, recoger todas notas al margen, libros, personajes mencionados y organizar los apuntes. Merece la pena, pero es uno de los que más me va a costar, porque llevo ya seis meses postergándolo.
  • No hacer freelances. Necesito experimentar y equivocarme para poder mejorar profesionalmente. Algo que vi en el PV4 es que soy demasiado conservadora, no arriesgo y así no voy a crecer. Y sé que cuando hay un cliente al que satisfacer voy a lo seguro. Así que me limitaré a WSL y las colaboraciones puntuales con la red social de moda, cerraré el resto de proyectos pendientes y durante una temporada, usaré ese tiempo para estudiar, experimentar y otras cosas…
  • Mantener la publicación semanal en el blog, y dedicarle un poco más de mi atención. Luego me da más alegrías que las redes sociales, así que les quitaria atención a ellas. Twitter, sí, te miro a ti.

He visto por ahí mucho “que te den, 2013”. Yo, al contrario, creo que ha sido un año muy bueno, voy con ánimo y buenas sensaciones al nuevo. Que al final, es el día siguiente. Cómo nos ponemos por el cambio de año, cuando lo importante es cada día 🙂

Editado 02-01-2014 @ 21:03: se me olvidó incluír algo que he conseguido este año sin habérmelo propuesto explícitamente. Gracias a un sistema bastante sencillo he logrado dominar el email, tener la bandeja de entrada vacía y reducir el estrés que me provocaba.

Este año voy a intentar de la misma forma, como quien no quiere la cosa organizarme con Bullet journal, un sistema de anotaciones e índice para organizar con un solo cuaderno de papel las notas, agenda, to-do lists, calendario…

Merece la pena echar un vistazo al vídeo. Hasta ahora usaba agenda, folios, pizarra, varios cuadernos y pockets para distintos temas… y con esto creo que podré limitarme a la pizarra para las tareas semanales y solamente un cuaderno para lo permanente. Por el momento pinta estupendo.

7 comentarios

  1. Qué buen resumen Chavalina y me quedo con el artículo de Alfonso porque me parece una lectura muy destacable por temática que trata. En mi caso me mueve el tesón y la cabezonería y me “obligo” a según qué cosas. Pero está claro que todos terminamos pasando por las mismas etapas me parece a mí. Muchas veces queremos hacer cosas que sabemos que son positivas de una forma u otra pero las retrasamos o directamente no las hacemos. Pensamos en cosas en plan “pero coñe, es que no paro y yo quiero descansar un poco porque me lo merezco!”

    Yo te animo a seguir “empujando”. Al principio de año todo son buenas intenciones y muchas se van diluyendo. Yo he optado por marcarme objetivos muy muy pequeños, resolubles de una manera que no me requiera tanto esfuerzo o tiempo porque de otra forma sería imposible. Los compagino con un par de objetivos “grandes” que sí que requieren de mayor esfuerzo pero precisamente por eso lo limito a un par. Hay que marcarse expectativas realistas, no optimistas.

    A darle caña al 2014!

    1. Gracias Skeku!

      Creo que a veces no somos sinceros con nosotros mismos, y realmente no queremos hacer las cosas que nos planteamos, o bien no nos queremos lo suficiente como para empeñarnos de verdad en darnos lo que queremos.

      Tu idea de un par de objetivos “grandes” creo que es muy buena para no perder el foco. Quien mucho abarca… teniendo solo uno, o dos objetivos, es más difícil procrastinar uno en favor de otro.

      Buen 2014!

  2. Feliz año lo primero!! 🙂

    Bueno, creo que has cumplido bastantes propositos. Mas que yo seguro, que no me hice ninguno, jejejejeje

    Solo queda que este puedas cumplir alguno mas, y si 2013 ha sido bueno, que 2014 sea mejor! Nos leemos!

    1. Jeje, lo bueno de no hacerse ninguno es que cumples todo.

      Bromas aparte, espero que tuvieras un buen 2013 y que el 2014 sea aún mejor Jose, gracias por pasarte!

  3. Un placer haber compartido tan buenos momentos contigo Inma!

    A ver si te acuerdas de hacer pequeñas updates de esos experimentos y proyectos… por aquí estamos deseando verlos 🙂

    Por mi parte el objetivo principal de 2014 será hacer menos, pero mejor. Centrarme en lo importante en cada momento y no tratar de hacer todo.

    Un saludo!

    1. Un placer haberte conocido 🙂

      Mi objetivo es ir contando por aquí esos experimentos, lo que pueda de los profesionales, y los personales, claro. Me esforzaré por ir cumpliendo.

      Tu objetivo para 2014, la verdad, me parece más duro que todos los míos juntos. Espero que lo consigas y tengas muy buen año Adri.

      Un beso!

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