Semana #32

Parece que fue ayer cuando salió el primer tomate y ya estamos comiendo los de verdad.

Esta semana la novedad es mi vuelta con ganas al mundo de las masas. Tras un retiro voluntario de la repostería y pan, retomo los experimentos con la receta de pan casero de Ibán Yarza, empezando con su método para hacer masa madre.

En WSL abordé la tarea de diseñar los snippets para el panel de edición de nuevo. Mucho papel y boli para superar el bloqueo de la semana anterior.

He usado atajos de teclado y una barra de dos niveles (básico y avanzado) para poder hacer fácilmente accesibles las herramientas. Al principio quería usar un menú contextual, y, aunque finalmente he sido más conservadora, creo que voy a volver sobre esta idea para algunas de las herramientas, las más sencillas y que implican dar formato a un solo bloque de texto.

También trabajé en prototipos para rediseñar el módulo de artículos recomendados, relacionados con el artículo actual, simplificar el que tenemos y hacerlo más gráfico, e incluir ahí nuestro branded content convenientemente diferenciado.

Tuvimos un poco de lío con los compañeros de ventas: cerraron con un cliente un patrocinio que luego no era tal, sino algo un poco más especial, y claro, no teníamos especificaciones a seguir. De nuevo se pone de manifiesto la importancia de seguir la documentación y ajustarse a lo que tenemos definido.

Creo que ellos necesitan más flexibilidad, pero hay que ver cómo poder darle soporte antes de lanzarse a la piscina.

Empezamos un pequeño proceso de recruiting para cubrir el hueco que deja nuestro compañero Dani, aunque con pasitos cortos. Primero buscando entre la gente con quien hemos trabajando alguna vez y ha ido bien, y después pidiendo referencias directas.

Qué importante es dejar a la gente contenta, la verdad que muchas veces me pregunto cómo serían las referencias que darían de mi mis compañeros actuales y clientes anteriores.

Aunque siempre intento tratar como me gustaría que me tratasen, y he desarrollado mi paciencia y buena voluntad mucho más de lo que pensaba que sería capaz, mi mirada escéptica sigue saliendo a su antojo, y sin mirar a quién.

Bueno, pues para ver qué tal nos va con los posibles fichajes, hemos pensado trabajar con ellos en modo freelance para proyectos concretos y así conocernos. Tengamos una cita, sin compromiso. Suena muy romántico pero en realidad es cubrirse las espaldas.

Por último, algunos pequeños retoques a las especificaciones de la tarea R, ya en manos del equipo de desarrollo que necesitaron algunas aclaraciones. Y ahora viene una fase dura… presentación a equipos de ventas y editorial. A coger carrerilla!

Por fin pude dedicar un poco de tiempo a desatascar el proyecto personal M, y, visto lo visto, me lancé a simplificar. Es la única forma de ponerlo en marcha en algún momento antes de que deje de parecerme interesante!

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