Cuando no hay nada que decir

Creo que he dibujado ya cuatro (así, con letra, que parece más importante, como en los cheques) diseños nuevos para esta página. Incluso los he maquetado y ahí están, aguardando a ver si me digno a vestir con alguno la muñeca que esta página, y que ahora está desnuda como castigo, porque vestirla sería un engaño, ya no me divierte jugar con ella.

No hay tiempo ni ganas, porque cuando hay tiempo hay muchas más cosas que lo ocupan, que me quitan la energía, pero sé que está bien invertida. No quiero que me pase como a Walter, pero si no nace contenido, yo no puedo forzarlo. Al menos mientras siga emocionándome una canción, podré seguir poniendo vídeos, para que el sitio no se enfríe del todo antes de que vuelva a él.

3 comentarios

  1. Me parece muy bien que te tomes un descanso, que sepas que tu trabajo me ha ayudado a trabajar pues tuve que dar un curso de weblogs y el primero que visitaron mis alumnos fue este, ilustrado con tu charla que ya habías preparado sobre los blogs. Gracias y sigue así, aunque para continuar a veces es necesario un stand by.

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