La crisis ha sido una gran estafa, y la víctima eres tú

Si Nada Ganamos Cuando Se Forraban ¿Por qué Hemos De Perder Cuando Se La Pegan?
Viñeta de El Roto en El País (23 de Septiembre de 2008)

“Los bancos tienen la culpa de todo”

“La banca ha tenido una conducta irresponsable”

“La crisis se ha producido porque se ha dejado que la banca cometa un fraude generalizado”

“Los directivos de los bancos que han recibido dinero del Estado y ahora pagan bonos son unos sinvergüenzas”

“La crisis se ha producido gracias a los chanchullos de la Administración de Bush”

¿Pero qué perroflauta se atreve a echarle la culpa a los bancos de todo lo que ha pasado? Aquí cada uno es responsable de sus decisiones, ¿no?

Pues precisamente los que tal afirman son, por este orden, Warren Buffet, la segunda aparece en un documento del G 20; la tercera es de Alan Greenspan, ex-presidente de la Reserva Federal de los EEUU; la cuarta es de Barack Obama y la quinta es una opinión de Paul Samuelson, premio Nobel de Economía.

Esto es un extracto de una entrevista a Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla, consultor y asesor de gobiernos y organizaciones internacionales, escritor prolífico y bastante activo en Internet. Llegué a ella a través de Twitter (de nuevo!) aunque no he conservado el via 🙁

Recomiendo su lectura, para los que todavía crean que pueden fiarse de lo que se aconsejan en el banco, el banco no es tu amigo en absoluto, y esto lo puedo afirmar de primera mano, después de algunas experiencias familiares.

Muchos que me conocen me califican de liberal, y puede que lo sea, pero todo tiene un límite, que para algo está la ética ¿o no?

Si cuando los pisos subían y subían de precio, los bancos no tenían problema en dar hipotecas a personas por encima de sus posibilidades, porque  al fin y al cabo si no pagaban, se quedaban con el piso, que valía más, ¿por qué ahora que valen menos hay que inyectarles dinero? ¿Es ése el riesgo de su negocio?

Piensa en ello cada vez que entres en una sucursal, el banco no es tu amigo.

PD. como en la música, un “bonus track”: Si el sistema es esta mierda, soy antisistema.

Así se gana un cliente, al menos a mí

Compra tus Moleskine en OMM Papelería ommpapeleria.com

Hace unos días Furilo preguntaba en su twitter sobre el trato con el cliente que no ha terminado una compra en tu tienda online:

Veis muy agresivo mandarle un mail (con cupón descuento, p. ej) a quien abandone tu carrito? (si es que tienes su mail)

Yo creo que no lo es, y si se hace bien, puede hacerte ganar el cliente (cuidado con la picaresca española y los descuentos, eso sí), pero creo que la diferencia cualitativa no está sólo en el cupón descuento, sino en “atender bien al cliente”.

Hace unos días tuve una de estas buenas experiencias de atención. Buscando una serie de productos Moleskine llegué a OMM Papelería, y me dispuse a comprar. Los precios eran buenos, y por su promoción de gastos de envío, me venía bien.

Me registré y comencé a echar un vistazo y añadir cosas al carrito, pero como faltaban unas carpetas que quería, no realicé la compra, pensando en encontrarlo en otro sitio y comprarlo todo junto, como suele ser lo normal. Fin.

¿Fin?

No.

Al día siguiente, el responsable de OMM Papelería se puso en contacto conmigo por correo electrónico, y, con un correo personalizado y una educación exquisita, me preguntaba si durante mi visita a su web había tenido algún problema o algo me pareció incorrecto, con el fin de mejorarlo o subsanarlo en su caso.

Vaya, esto sí me sorprendió.

Llevo muchos años comprando online y creo que nunca me habían atendido personalmente sin que lo pidiera por algún problema.

Tras explicarle al responsable de OMM lo que había pasado, se preocupó de preguntar a su proveedor por los productos que yo quería y me trasladó cuándo los podrían tener disponibles y su precio, ofreciéndome además un descuento en la compra. Me informó en todo momento con el estado del pedido al proveedor y cuando recibieron los materiales, pagué y en un día más ya los tenía en mis manos.

Esto para mí es una buena experiencia de atención al cliente.

Si el responsable de OMM no se hubiera puesto en contacto conmigo, quizá en otra ocasión hubiera vuelto a su página a comprar Moleskine, o quizá no. Pero ahora probablemente sea el primer sitio al que vaya a buscarlas la próxima vez que me hagan falta.

Probablemente no, seguro.

Disclaimer: no tengo más relación con OMM Papelería que la que he descrito en este post, pero creo que ésta es una buena manera de poder recomendar OMM Papelería a quien quiera comprar Moleskine online.

Reflexiones sobre el vegetarianismo

Ensalada africana del restaurante Maná
Ensalada africana del restaurante Maná, en Murcia

Durante el mes de septiembre pasado fui vegetariana (aunque comía lácteos y huevos). No lo he hecho por las razones más frecuentes, como adelgazar 😀 sino como un ejercicio de disciplina, igual que en otros meses he hecho otras cosas.

Es curioso, aparte de conseguir mi objetivo, he podido comprobar de primera mano que no es fácil ser vegetariano. Algunas experiencias:

  • La mayoría de gente pensaba que podía comer atún, mejillones, caballa… cualquier cosa que viniera en lata 😀 qué fácil sería entonces…
  • Mis amigos se escandalizaron un poco, me miraban con los ojos como platos y me preguntaban por qué quería sufrir ¡WTF! o si era porque me daban lástima los animales…
  • Es difícil salir de tapas, no por tener tentaciones, en absoluto, sino por la falta de variedad en tapas vegetarianas aparte de las patatas, fritas, cocidas o asadas, eso sí.
  • Es algo caro ser vegetariano pijo. Me refiero a conseguir alimentos como el tofu y similares. Al menos en mi zona no son fáciles de encontrar. Y aunque no son imprescindibles, de vez en cuando un caprichillo…
  • Es trabajoso. Es más difícil “comer cualquier cosa” que si comes carne, muchas soluciones fáciles (un filete a la plancha…) queda fuera, y buscar una alternativa que sea completa requiere un ejercicio de creatividad mayor.

Realmente creo que mi experiencia fue algo pobre porque no me gusta el queso ni muchos lácteos, y también limitada porque no dediqué mucho tiempo ni atención en buscar recetas atractivas y sencillas, aunque sí que hice algunos descubrimientos interesantes, y por ello me gustaría seguir investigando este mundo.

Así que si tenéis recomendaciones, sugerencias o consejos, son bienvenidos!

Comprar (con cabeza), (no) tirar (si no es necesario), comprar (cada vez menos)

No solo hay que ver documentales, sino que hay que sacarles el jugo 🙂

Lo más interesante de la emisión del trabajo de Dannoritzer, no es sólo las conclusiones a las que se llega en el reportaje, sino el animado debate social que se han generado tras su estreno. En Comprar, Tirar, Comprar, su protagonista se niega de deshechar una impresora y busca reparar la avería que hace que no funcione. Es posible que millones de gestos como ese tengan más repercusión la economía, la política y el medio ambiente de lo que nosotros pensamos.

Muy buenas reflexiones sobre “Comprar, tirar, comprar” en Actuable.

Comprar (con cabeza), (no) tirar (si no es necesario), comprar (cada vez menos)

A estas alturas, cualquier persona que tenga un mínimo contacto con la red, habrá visto o habría oído hablar del genial documental Comprar, tirar, comprar, sobre cómo se ha construido la industria de la sociedad de consumo, con productos con fecha de caducidad que nos obligan a reemplazarlos continuamente. Este trabajo, además de haber popularizado un término de esos impronunciables -la obsolescencia-, nos descubre por qué las impresoras dan más quebraderos de cabeza que imprimen páginas, por qué un móvil con más de dos años es casi una reliquia o por qué si tu portátil tiene más de cinco años, deberías hacerle un homenaje: porque todos estos objetos están programados para eso, para durar poco.

Porque que duraban poco ya lo sabíamos, pero no es lo mismo que te cuenten los entresijos, ni ver las consecuencias de este sistema. La sociedad de consumo nos ha convertido unas máquinas de producir basura; una basura de la que nos despreocupamos una vez que cerramos la tapa del contenedor. En una entrevista de las cientos que ha dado Cosima Dannoritzer, directora del documental, en los últimos días, la realizadora sostiene que no hay que culpar de esto a las empresas, sino replantear el sistema.

En un primer momento, no pude estar menos de acuerdo con esta afirmación: ¿Cómo replantear el sistema sin las empresas? Es normal pensar que la compañía que fabricó mi móvil es la culpable de que éste sea de usar y tirar. De hecho, lo es. Sin embargo, atribuir toda la responsabilidad del sistema en el que vivimos a las empresa, podría resultar un poco reduccionista, ya que se que deja de lado algo fundamental: nuestra responsabilidad. Echar siempre la culpa a un ente superior, no es otra cosa que reafirmar nuestra propia inferioridad. Y no, no somos seres bobalicones incapaces de tomar las riendas de nuestra propia vida.

Por eso, lo más interesante de la emisión del trabajo de Dannoritzer, no es sólo las conclusiones a las que se llega en el reportaje, sino el animado debate social que se han generado tras su estreno. En Comprar, Tirar, Comprar, su protagonista se niega de deshechar una impresora y busca reparar la avería que hace que no funcione. Es posible que millones de gestos como ese tengan más repercusión la economía, la política y el medio ambiente de lo que nosotros pensamos.