No me sigas (iii): reculando

En anteriores capítulos de esta serie:

Bueno, para que no tengáis que leer los anteriores artículos, os cuento: en su momento me mostré bastante en contra de los que cantaban alabanzas al atributo rel="nofollow", que se proponía desde algunos foros (Google por ejemplo) como una ayuda para evitar el spam en los blogs: al no servir de nada para SEO, los spammers no pondrían comentarios fraudulentos. Qué ideal.

No he cambiado de opinión, pero la experiencia me ha demostrado que en parte me equivoco, y ahora que he migrado a WordPress, la plantilla classic que utilizo tiene el atributo "nofollow" me planteo si conservarlo o no.

Muchos muchos comentarios de este blog tienen autores tales como “vídeos” o “viajes”, o “seguros”. Son comentarios bastante válidos en algunos casos (patéticos en otros), pero claro, causa cierto resquemor y me planteo si borrarlos por spam o no.

Investigando algunos enlaces que apuntan a chavalina.net (uno, dos, tres, cuatro, cinco), me he decidido a "nofollowear". Resulta que estoy (o estaba) haciendo un poco el primo, porque me han incluido en una serie de listados de blogs que "dofollow" ¿qué significa esto? pues que propagan Page Rank y ayudan a quien deja un comentario a progresar adecuadamente en su SEO. A salir más arriba en Google y tal.

Como dice uno de los autores, desde Blog en serio:

Además de participar y darle vida a otros blogs con tus comentarios, si te llevas de ahí un enlace con ello, ¿qué mejor, no?

Pues no. No cuando se abusa.

Por eso, por el abuso que se ha hecho aquí de los enlaces válidos, he decidido mantener el atributo rel="nofollow" en los comentarios. Porque estoy un poco cansada de limpiar basura. Lo lamento por los que no tienen culpa, pero es lo que hay,y sé que a éstos tampoco les importará, como no me importa a mi, y no miro si cuando hago un comentario en algún sitio me va a reportar Page Rank.

Si quieres comentar algo por gusto, puedes hacerlo con tu nombre o con el de tu web, pero no lo hagas con palabras clave, porque en la conversación prefiero responderle a Perico el de los palotes que a Vídeos calientes.

Nuevo contenedor, mismo contenido

Me han venido bien las vacaciones, para desconectar me he dedicado a migrar todo el contenido de mi blog a WordPress y hacer algunos apaños, ironías de la vida! en cuanto pierdo de vista por unos días los blogs ya los echo de menos! supongo que eso en parte es bueno…

Ayer estuve de migración, parece que (casi) todo está en su lugar, creo que se me han perdido un par de posts, pero los buscaré, también quiero reorganizar las categorías para hacerlas más eficientes, y el diseño lo mismo, ya lo haré algún día, cuando llegue la inspiración. Si encontráis fallos (cosa harto probable), agradecería mucho que me los comentárais para poder ir arreglándolos.

Conocía WordPress bastante bien, las nuevas versiones me han sorprendido gratamente. Acostumbrada a mi rudimentario panel, éste es una maravilla. También he probado ya la publicación desde Flickr. Ahora me falta pensar si integro twitter como posts o simplemente en el sidebar.

En fin, todas esas cosas que los niños hacen cuando tienen un juguete nuevo, no parar. Y luego, cuando ya está más visto… a un rincón. Espero que no me ocurra otra vez. Me apetece volver a escribir a menudo por aquí, y ahora la cosa pinta a que vuelva a hacerlo, tanto porque con el nuevo CMS es más cómodo, como porque últimamente he conseguido organizar mi tiempo mucho mejor. Ya veremos qué pasa…

Ahora los nuevos feeds están disponibles en http://www.chavalina.net/feed/, http://www.chavalina.net/feed/rss/ y http://www.chavalina.net/feed/atom/ y aunque durante unos días intentaré seguir actualizando el viejo, mi intención es olvidarme de él.

Próximo paso: reconstrucción del pobre Formulamania, que si no fuera por Jose, ya estaría caput 🙁

Estoy fuera

Cada día me siento más fuera del mundo de los blogs.
O quizá es que ya no se llama blog a lo que yo pensaba que era un blog.
Ahora un blog es cualquier cosa. Con el BUM de los blogs comerciales, y las redes de éstos, la palabra ha tomado otro significado para mí.

Antes yo aquí contaba cualquier cosa que me venía a la cabeza (lo que me daba la gana, de verdad), y era muy sencillo, y no me preocupaba lo que pudieran pensar ni si alguien lo enlazaría, ni si saldría en un ranking, ni nada de nada.

Y de vez en cuando me pasa esto, que no escribo, que no produzco. Porque si creo que no voy a hacerlo bien, pues no lo hago. Y acabo no escribiendo nada, sólo me quedan los enlaces que me interesan.

Google sigue siendo mi amigo, trayéndome simpáticos visitantes que llenan sus comentarios con mis emoticonos y que se muestran entusiastas con cualquier tema, en especial música gratis, letras de canciones (no, yo no tengo emoticonos de los Red Hot Chilli Peppers), Juan Pablo Montoya… y si no, pues spam a montones, y cada vez menos comentarios que merecen la pena, y me aburro.

Creo que estoy fuera, y lo peor es que tampoco tengo ganas de volver. El ambiente no me gusta, todo demasiado especializado o ñoño (como esto mismo), y fuera tengo demasiadas cosas como para hacer el esfuerzo y sacar un ratico para leer y crear.

Mira que me gustan este tipo de artículos, luego al final nunca lo dejo… esta vez… me siento fuera del todo, a ver qué pasa.

Cuando no hay nada que decir

Creo que he dibujado ya cuatro (así, con letra, que parece más importante, como en los cheques) diseños nuevos para esta página. Incluso los he maquetado y ahí están, aguardando a ver si me digno a vestir con alguno la muñeca que esta página, y que ahora está desnuda como castigo, porque vestirla sería un engaño, ya no me divierte jugar con ella.

No hay tiempo ni ganas, porque cuando hay tiempo hay muchas más cosas que lo ocupan, que me quitan la energía, pero sé que está bien invertida. No quiero que me pase como a Walter, pero si no nace contenido, yo no puedo forzarlo. Al menos mientras siga emocionándome una canción, podré seguir poniendo vídeos, para que el sitio no se enfríe del todo antes de que vuelva a él.