Europesadilla

Gran labor hace Aleix Saló explicando e ilustrando la situación actual de forma que cualquiera puede entenderla. Ahora publica Europesadilla: alguien se ha comido a la clase media, aquí el trailer:

El vídeo trailer es imprescindible, y si tienes ebook, por menos de 3€ está el libro Europesadilla en Amazon, y también los anteriores trabajos de Saló, Españistán (publiqué aquí su trailerque fue bastante popular en su momento) y Simiocracia (trailer),

Para no perdérselo, y no olvidarse de lo que cuenta…

La teoría de las ventanas rotas

Si una ventana rota se deja sin reparar, la gente que pasa sacará la conclusión de que a nadie le importa y no hay nadie que esté al cargo. Pronto se romperán más ventanas, y la sensación de anarquía se extenderá del edificio a la calle, enviando la señal de que todo vale. En una ciudad, problemas menores como los graffiti, los desordenes públicos o la mendicidad agresiva son los equivalentes de las ventanas rotas: invitaciones a crímenes más serios.

Una idea muy interesante que además es aplicable a distintas escalas, desde la ciudad de Nueva York, hasta la persona que esto escribe.

Me quedo con esa escala, la personal. Hay que cuidarse, cultivarse. En cada aspecto: físico, mental, personal, profesional… porque cuando empiezas a descuidarte, poco a poco le vas dando menos importancia y te descuidas más. Que cierta es esta teoría de las ventanas rotas.

Visto en Pseudópodo.

¿Se puede repartir el trabajo?

Con la técnica moderna sería posible distribuir el ocio sin menoscabo para la civilización… En un mundo sensato, todos los implicados en la fabricación de alfileres pasarían a trabajar cuatro horas en lugar de ocho, y todo lo demás continuaría como antes. Pero en el mundo real esto se juzgaría desmoralizador. Los hombres aún trabajan ocho horas; hay demasiados alfileres; algunos patronos quiebran y, la mitad de los hombres anteriormente empleados son despedidos. Al final hay tanto tiempo libre como en el otro plan, pero la mitad de los hombres están absolutamente ociosos, mientras la otra mitad sigue trabajando demasiado

(Bertrand Russell,1935, Elogio de la ociosidad)

Via estratega.