Semanas #77 y #78

Madre mía, qué pereza escribir el post semanal.

Para verte mejor 

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Pero no me quiero volver a juntar con un mes. Tras la celebración del cumpleaños de mi madre, donde lo pasamos muy bien aunque mi abuela criticó duramente mi pan de olivas negras, pasé la semana entre limpieza general, de interiores y exteriores, y bastante bastante trabajo.

Este pan… No lo vuelvas a hacerMi abuela

Por cierto, ¿vosotros limpiáis personalmente o limpia alguien por vosotros?. Siempre he tenido esa curiosidad por la gente de mi sector.

El siguiente fin de semana mucho más tranquilo, intentando huir en lo posible del ambiente electoral que ya lo impregna todo, y, otra vez, haciendo planos y planos. No sé para qué hago tantos, si me salen todos iguales.

En el trabajo estamos ya prácticamente listos para sacar las novedades. Lo teníamos planeado para esta semana, pero cosas de última hora nos han retrasado. Espero que la que viene ya sea la buena.

He estado sobre todo haciendo adaptaciones. Por la premura y los últimos cambios no he podido usar el sistema modular que había ideado tal cual, así que he tenido que sacrificar flexibilidad, pero tras el lanzamiento será lo primero que voy a retomar.

Tras terminar todas las adaptaciones, tocaba ronda de revisión. La hacemos varias personas, además del equipo de QA, y esto nos llevó al bugfixing, arreglar, arreglar, arreglar.

También me di un pequeño baño de realidad con el mobile first en el proyecto BL. Había realizado una propuesta para un cliente, y usé en mis notas previas y esquemas el sistema que siempre utilizo para el diseño responsive y sólo preparé la propuesta para la vista de escritorio, que es la que siempre se presenta.

Pero cuando asumes profundamente el sistema de trabajo mobile first, corres el riesgo de no darte cuenta de que el resto de gente a lo mejor no “ve” lo que tú fácilmente, y es necesaria más comunicación, aclaraciones e incluso wireframes para que el interlocutor pueda “ver lo que tú ya has visto”.

La última semana ha sido muy pródiga en reuniones de todo tipo, pero una especialmente creo que nos fue mal. Últimamente he estado usando las cinco preguntas clave de Think Wasabi para preparar las reuniones. Y en este caso, no tenía previamente ni contexto ni información acerca del proyecto que se iba a tratar, con lo que fui de utilidad nula.

Una pena porque es tiempo perdido, cuando preparándolo con un poco de antelación se podría sacar mucho provecho. Después organizamos una reunión más pequeña para intentar enfocar el asunto de otra forma y parece que resultó mejor, pero es un punto del que aprender para evitar este tipo de reuniones. Simplemente, valorar mi propio tiempo y el de los demás como si fuera mío también.

Acabé la semana con muy buen sabor de boca, una charlita al final del día con mi compañero Javi. Estamos todos a tope de trabajo, y con el nuevo sistema de organización en el que no tengo que gestionar ya apenas coincidimos, y hay pocas ocasiones para conversar y contarnos qué tal en los proyectos que vamos llevando.

Sigo incorporando mi rutina para optimizar el tiempo dedicado a internet. Menos navegar sin rumbo, límite de tiempo para redes sociales, reducción y relocalización de las personas a las que sigo… Y también reservar tiempo para ir consumiendo esos artículos, vídeos… que siempre van a Readability y luego nunca se leen.

De los que he consumido esta semana, me quedo con dos vídeos:

Una charla en Material Fest, un evento de diseño al que me quedé con muchas ganas de ir este año, por Máximo Gavete donde cuenta básicos de branding que hay que saber, y que te servirán si te interesa empezar a aprender (50 min. incluyendo las preguntas del final, a mi me valió la pena).

Y otra de Borja Delgado, más filosófica, sobre el papel actual del Diseño en el proceso de creación de un producto, y la importancia de alinear a todo el equipo para hacerlo (17 min.).

Espero que os gusten tanto como a mi.

Abril. Semanas #73, #74, #75 y #76

Un mes sin pasar por aquí! me gustaría que hubiera sido por estar haciendo cosas muy interesantes, pero simplemente estaba distraída mirando gatitos.

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Acabé mis breves vacaciones de las fiestas de primavera, Romería incluida, saliendo a las 7.45 y volviendo hacia las 23h con 20km más en las piernas. Menos mal que cogí un día extra de vacaciones porque tenía el cuerpo remolío con tanto trajín. Unos días muy bien aprovechados.

Pero no por eso bajé el ritmo el resto del mes. Cumpleaños varios de familia y buena amiga, y una sorpresa agradable con el concierto de los Toreros Muertos, al que fui con un poco de escepticismo -y a pesar de ello, estuve en primera fila-.

Pero que fue toda una experiencia, tanto por los propios artistas como por una insistente espontánea que no dejó vivir a Pablo Carbonell a partir de la mitad del concierto, robándole instrumentos de juguete que llevaba, intentándo darle con un martillo de broma que le había robado, subiéndose al escenario y bebiéndose su cerveza. Muy entretenido todo.

Esto es lo que hay

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En el trabajo, la vuelta fue un poco dura. En tan poco tiempo me había oxidado lo mío y empecé el mes con algunos fallos muy tontos, de principiante, de los que te minan la moral.

Y cuando estaba cogiendo el ritmo de nuevo, por una necesidad de desarrollo tenemos un cambio de planes en el proyecto en el que estoy trabajando, y tenemos que sacar más trabajo del que pensábamos para poder avanzar. No nos ha funcionado un enfoque por módulos que habíamos pensado.

Así que en este tiempo he diseñado y producido los módulos S y F del mismo proyecto, y ahora estoy dando soporte al equipo de desarrollo para poder integrarlo todo en nuestros sitios. Lo bueno es que podré contar antes de qué se trata.

Aparte de esto, estuve trabajando en otro proyecto, BL, que originalmente estaba haciendo mi compañera Esther, pero cuyo resultado no había convencido. Cuando nos reunimos para ver qué había pasado, nos dimos cuenta de que fue por un problema de comunicación. Dos equipos usaban el mismo término para referirse a cosas distintas, y hasta que alguien de fuera (en este caso, yo misma) no preguntó para incorporarse, no se aclaró.

Es una verdadera lástima cuando ocurre esto, y es parte de lo que se cuenta en el libro de arquitectura de información que leí hace un mes, How to make sense of any mess, donde se dedica un capítulo completo a dar pautas para evitar estos problemas con el lenguaje. A ver si me animo a reseñarlo, que lo tengo pendiente aún.

Así que estuve trabajando en el diseño visual del proyecto BL. Fue un poco difícil porque tenía que diseñar sin contenido real, y así siempre es mucho más difícil que salgan las cosas. Pero bueno, al final dedicando medio día a investigar el tema, pude apoyarme en algo y tener una estructura de base.

El resultado fue bien acogido y mi compañera Esther pudo seguir con este desarrollo, aunque no me dio tiempo a preparar una buena guía de estilos esta vez. Ella me sabrá disculpar… tenía que volver al proyecto H una vez más.

Acabamos esta semana con la reunión de directivos que solíamos hacer cada dos semanas, y que por algunos eventos y las vacaciones dejamos de hacer durante todo el mes, y también las de planificación de mi equipo.

Ha sido un mes muy duro para ellos, con varios lanzamientos de proyectos en nuestro departamento de servicios a empresas, y unos cuantos más que tenemos en la nevera para muy pronto.

Con tanta actividad y trabajo, he estado un poco off de redes sociales, y tampoco lo he echado de menos. Estoy experimentando con nuevo intento de rescatar mi tiempo: crear una rutina más productiva que me evite tentaciones de perder el tiempo en internet, y que me permita leer todo lo que tengo pendiente y quiero de una vez. Así que tengo que ir acostumbrándome.