Semana #11

Normalidad normalísima, una semana tranquila y de reflexión, quizá por el final de mes, que te recuerda que el tiempo pasa.

Tras el festival del sábado pasado, he celebrado mi decisión de buscar un profesional para que me ayude a ponerme en forma cocinando bollos preñaos, magdalenas de Oreo y una cena especial con amigos, que llevaban desde junio esperando un detallito los pobres…

Fuera de la consabida actividad del trabajo, tuve una visita, reunión, que esperaba expectante y que, aunque no fructificó, me ha dado unos cuantos puntos para pensar: el más obvio, el futuro y qué espero de mi carrera ¿quiero una carrera?, y otro menos evidente pero que siempre tengo como una pequeña rémora: tengo prejuicios cuando una situación se me presenta, en lugar de provocarla yo.

No es que no me gusten las sorpresas –¿o sí?– sino que mi escepticismo me pone en posición defensiva en lugar de reactiva. No funciono muy bien así, soy –y prefiero ser– proactiva, y me voy a lamentar en algún momento… Fucking control.

Dejando la metafísica, en WSL sigo con el panel de edición. He estado probando Ace para conseguir un editor de código cómodo. Se integra muy fácilmente, y ahora me falta construir los accesos rápidos y probarlo con algunos editores de perfiles experto y principiante. Ya es una gran ganancia respecto al actual, y un paso intermedio necesario antes de decidirnos por un WYSIWYG o no.

También le estoy dando un poco de amor mejorando el diseño visual para incrementar la usabilidad percibida, y a la vez, cambiar de CSS a LESS y organizar con un sistema nuevo y escalable el código que tiene 3 años ya.

En el experimento “C”, nuevas pruebas, un paso más con la ley de Hick, a ver hasta dónde influye, y dos pruebas de posición (ley de Fitts en este caso), que implementaremos la semana que entra.

Dos nuevas tareas relacionadas con la parte front de nuestros sitios, lo que se ve. He estado recopilando información de competidores para hacer benchmarking –investigación comparativa en cristiano– luego analizar lo que encuentro, y proponer cambios para nuestros sitios según los objetivos que hemos puesto. Lo bueno es que tenemos dos objetivos muy claros. Lo malo, que tenemos más de 40 sitios con un público muy diferente, así que hay que categorizar, agrupar y probar en cada grupo. Va a ser laaargo.

Al final de la semana, valoraciones anuales, sí, de nuevo, y una reunión con mi compañero Javi Aurea sobre dos temas: comunicación y equilibrio. Cuando alguien se entrega al máximo, o más, a veces puede ser contraproducente. Demasiada intensidad puede desequilibrar un equipo, y quemar al que está dándolo todo. Hemos pensado dos acciones, una puntual y otra para incorporar en la rutina, para controlar estos dos aspectos y evitar que vaya a más.

La semana que viene se presenta muy interesante con las tareas que tengo planteadas, y tengo ganas ya de ponerme con ellas. Que creo que es de las mejores maneras de enfocar una semana laboral.

Pero antes, hay que terminar bien el domingo: una sugerencia, hoy es el Día de la Marmota, así que si no has visto Atrapado en el tiempo (ojo, spoilers en la Wikipedia), es un plan perfecto para domingo por la tarde.

Yo espero pasarla así, y en compañía de un dry martini si puede ser.

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